La llegada de Colonia Express a la conexión directa entre Montevideo y Buenos Aires abrió una nueva expectativa para el transporte fluvial del Río de la Plata. Sin embargo, el anuncio empresarial todavía no equivale al comienzo de las operaciones: la Administración Nacional de Puertos (ANP) señaló que resta una autorización para utilizar las instalaciones de la terminal capitalina.
La diferencia es relevante. Mientras la empresa comunicó que su embarcación Montevideo Express cuenta con autorización para llegar a Montevideo, desde el organismo portuario indicaron que la solicitud presentada el 15 de octubre seguía bajo análisis técnico y aún no había sido considerada por el directorio.
El proyecto ya había recibido, el 30 de julio, la autorización del Ministerio de Transporte y Obras Públicas para transportar pasajeros y vehículos entre ambas capitales. Este permiso constituye un avance, pero la puesta en marcha también depende de resolver las condiciones de operación dentro del puerto.
Colonia Express denuncia que la ANP favorece a Buquebus
La empresa cuestionó las trabas para operar la conexión directa entre Montevideo y Buenos Aires. El organismo portuario sostiene que todavía debe completar la evaluación técnica y autorizar la operativa.
La disputa por la conexión fluvial entre Montevideo y Buenos Aires sumó un cuestionamiento a la actuación de la Administración Nacional de Puertos (ANP). Colonia Express sostiene que las condiciones de acceso a la terminal capitalina favorecen a Buquebus y dificultan el ingreso de un competidor a una ruta que actualmente tiene un único operador directo.
El reclamo apunta a la diferencia entre contar con autorización para explotar la línea y disponer de las condiciones necesarias para prestar el servicio. La compañía obtuvo el permiso del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, pero la puesta en marcha continúa condicionada por las definiciones portuarias.
El centro del conflicto es la infraestructura para el embarque y desembarque de vehículos. En el puerto existe un pontón perteneciente a Buquebus, cuya utilización resulta determinante para la operativa proyectada. Colonia Express cuestionó públicamente las demoras e impulsó una recolección de firmas para reclamar que se habilite su llegada a Montevideo.
Desde la ANP, en cambio, señalaron que la empresa todavía no recibió la autorización portuaria. Según la información publicada el 20 de octubre, el expediente presentado permanecía bajo análisis de las áreas técnicas y aún no había sido tratado por el directorio. También se mencionaron problemas estructurales en el muelle Maciel.
La denuncia de favorecimiento expresa la posición de Colonia Express; no constituye, por sí misma, una irregularidad demostrada. El punto que exige una respuesta pública es qué requisitos faltan, qué alternativas se evalúan y en qué plazos puede resolverse el ingreso de otro operador.

La compañía informó una inversión de US$ 12 millones en la adquisición y adaptación del Montevideo Express, con capacidad aproximada para 600 pasajeros y 70 vehículos. Su incorporación permitiría ampliar la oferta de transporte directo entre ambas capitales, aunque todavía no existe una fecha confirmada para el comienzo del servicio.
La controversia coloca a la ANP ante una exigencia concreta: explicar sus decisiones con criterios técnicos transparentes y garantizar condiciones de acceso que permitan la competencia. Las condiciones de seguridad deben cumplirse; las demoras y sus fundamentos también deben explicarse.
En setiembre, el director de Colonia Express, Sebastián Planas, había anunciado un acuerdo para avanzar con el servicio, aunque reconoció que faltaba formalizarlo mediante una resolución de la ANP. Según la información difundida entonces, la compañía destinó US$ 12 millones a adquirir y adaptar el Montevideo Express, con capacidad aproximada para 600 pasajeros y 70 vehículos.
Uno de los principales obstáculos se concentra en la infraestructura para embarcar y desembarcar vehículos. El pontón existente pertenece a Buquebus, lo que obligó a buscar una solución para que un segundo operador pudiera utilizar las instalaciones. La situación motivó negociaciones y reclamos públicos de Colonia Express para concretar su ingreso a la ruta.
La incorporación de otra compañía permitiría ampliar las opciones en un trayecto directo actualmente operado por Buquebus. Para los pasajeros, abriría nuevas posibilidades de elección; para las agencias y los operadores turísticos, sumaría una conexión que podría integrarse a paquetes entre ambos países. Ese eventual impacto dependerá de las tarifas, las frecuencias y las condiciones comerciales que finalmente se anuncien. La existencia de un segundo operador, por sí sola, no permite anticipar cuánto costarán los pasajes ni qué diferencias habrá entre los servicios.
El proyecto avanza con una inversión anunciada y una embarcación preparada, pero mantiene pendiente una definición decisiva. Hasta que se complete la habilitación portuaria y se comunique un cronograma definitivo, la conexión directa de Colonia Express entre Montevideo y Buenos Aires seguirá siendo un servicio anunciado, todavía sin fecha confirmada de estreno.

