Las elecciones de medio término de Estados Unidos se desarrollaron anoche, martes 3 de noviembre de 2026, con los demócratas posicionados como claros favoritos según las encuestas previas y los primeros escrutinios. El partido opositor buscaba capitalizar el descontento con la administración de Donald Trump y recuperar al menos una de las dos cámaras del Congreso.
Hasta la noche del martes, los republicanos partían con el control de ambas cámaras. Se trata de una estrecha mayoría en la Cámara de Representantes (alrededor de 218-215) y una ventaja de 53-47 en el Senado. Para tomar el control, los demócratas necesitaban un neto de tres o cuatro escaños en la Cámara y al menos cuatro en el Senado.
Uno de los primeros resultados clave llegó desde Georgia, donde el senador demócrata Jon Ossoff fue reelegido con holgura. Su victoria, proyectada por varios medios, se convirtió en un dato alentador para el partido, que necesitaba defender ese escaño y avanzar en estados que Trump había ganado en 2024.
Las encuestas de los últimos días y las primeras proyecciones de la noche colocaban a los demócratas con altas chances de recuperar la Cámara de Representantes. Analistas de medios como The Economist y Associated Press señalaban que el costo de vida, la inflación y el malestar general con el gobierno federal eran los temas que más pesaban en el electorado.
En varios estados del Este, los votos anticipados y las primeras mesas mostraban un desempeño sólido del partido azul.
En el Senado la pelea se presentaba más complicada. Los demócratas apuntaban a estados como Ohio, Texas, Iowa, Kansas, Maine y Alaska, donde necesitaban ganar escaños republicanos para alcanzar la mayoría. La vicepresidencia de JD Vance daba a los republicanos el desempate en caso de empate 50-50, por lo que el margen era estrecho.Más allá del Congreso, 36 estados elegían gobernador.
Varias de esas contiendas también se perfilaban competitivas y podían reforzar o debilitar el mapa político de cara a 2028.
Ayer de madrugada todavía faltaban por reportar la mayoría de los distritos y varias de las carreras más reñidas. Los resultados definitivos, especialmente en estados con alto porcentaje de voto por correo, podrían demorarse horas o incluso días. Sin embargo, el panorama de anoche dejaba a los demócratas en una posición de favoritos para al menos recuperar la Cámara baja y pelear con seriedad el Senado.La jornada se perfiló como un referéndum anticipado sobre el segundo mandato de Trump y sobre la capacidad de los demócratas de traducir el descontento económico en escaños concretos.

