Peñarol vivió otra jornada complicada con sus hinchas. A lo ocurrido en aquella tarde en Los Aromos cuando un grupo de hinchas se hizo presente escribiendo graffitis ofensivos y entonando canciones amenazantes, se sumó luego lo del miércoles pasado en el Campeón del Siglo cuando un grupo de hinchas atravesó tres tribunas para llegar a donde estaba la hinchada de Colón y generar así un incidente que tuvo el partido interrumpido durante media hora, y ahora este incidente en el Saroldi, que si bien fue menor que los dos anteriores, cobra mayor magnitud por haber sido el tercero.
Todo ocurrió cuando fue sustituido Mathías Aguirregaray. El “Vasquito” salió por atrás de un arco y desde esa tribuna los hinchas de Peñarol le dedicaron algunas palabras ofensivas, generándose la reacción del jugador que se arrimó al alambrado y claramente invitó a pelear a los hinchas, pues esa fue la frase que se escuchó.
Luego, al pasar junto a la otra tribuna, la que sería la Olímpica, nuevamente se acercó al alambrado a intercambiar insultos con los hinchas.
Ya calmado el jugador, se sentó en el banco con los suplentes, pero desde la tribuna los hinchas comenzaron a patear la parte de atrás del banco de suplentes, por lo que el árbitro José Burgos paró el partido hasta que el personal de seguridad lograra controlar la situación.
La palabra de Ruglio
Acerca de lo ocurrido en la semana, con el incidente en el CDS ante Colón, el presidente aurinegro Ignacio Ruglio dijo que “Empecé a ir en 1990 a la cancha. Tengo 32 años de cancha, nos hemos comido goleadas históricas y me he quedado ahí media hora después de los jugadores. No tengo que dar fe de mis costumbres de cancha. Esto tiene muy preocupados y ocupados, dentro de que por suerte no hubo heridos ni cosas que lamentar, lo que hubiese sido bastante más grave. Es un tema bastante inentendible que está bajo investigación. Lo he dicho en Fiscalía y en el Ministerio; de los dirigentes respecto a las barras se pretende que no se generen centros de poder, ni estacionamientos ni plata ni nada que los haga ser líderes. Y si se les dan entradas porque van antes a poner banderas, que pasen por el filtro del Ministerio del Interior, como pasa con familiares de jugadores o colaboradores de juveniles. Si lo que nos piden lo hacemos bien, hay cosas que se salen de las manos. Hace un año y medio que estamos y es el primer incidente que tenemos. La Comisión de Seguridad está preparando un informe con algunas fotos de cómo rompieron y tomaron esa puerta. Yo no entendí mucho cómo tomaron la primera y cómo no trancaron la segunda, pero me dieron las explicaciones. La Intendencia tiene prohibido trancar esas puertas con candados y por ahí pasa la gente de alimentación y veedores, para quienes se abre cuando pasan. Acepto que todo el mundo se pueda equivocar, pero si pasa dos veces y no corregimos, tenemos un problema. El lunes vamos a poner cámaras en todas las puertas de ambos lados y en toda la Cataldi, que va a manejar el Ministerio. No hubo una puerta que se abriera y nos pusimos a la orden de la Justicia. A todos los que identifiquen irán a la lista negra y los sacaremos del club. Y aunque no lo hiciéramos nosotros, el Ministerio manda la lista negra. Sus cámaras son las que terminarán identificándolos”.
Ruglio aclaró que hoy no tiene vínculos con los integrantes de la barra y que bajo su presidencia “no se hizo nada que esté fuera de la ley”. “Hoy no hay líderes tan marcados. Conozco a algunos de la barra vieja que ya no está. Hoy no sé quiénes son los líderes. El club lo tenemos ordenado”.

