Juan Gabito Zoboli, consejero del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Anep está desde el año 2020 en el equipo que lleva adelante Robert Silva.
Doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de la República desde 1978, y con un diploma en Administración obtenido en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), el profesor de Educación Media (en Derecho, desde 1982), dialogó con el Diario La R, y repasó la realidad de la educación, la implementación de la reforma educativa a un mes de comenzados los cursos y la situación de violencia en algunos centros de estudio, entre otros temas.
El docente hizo un breve balance del inicio de las clases del pasado lunes 6 de marzo, en Montevideo y en el resto del territorio nacional. “La información y evidencia que tenemos en Anep es que fue un comienzo de cursos igual que los años anteriores, y que no tuvo ningún retraso o problema especial por causa de la transformación educativa .
Si «existieron situaciones puntuales» pero no por causa del nuevo sistema. «En ese sentido estamos conformes, y creo que la planificación se cumplió porque mientras por un lado se eligieron cargos y horas docentes, y se fueron creando muchos grupos a medida que aparecía la demanda. Por otro lado se cumplieron las tareas de capacitación de docentes y de orientación, así que estamos contentos” dijo Gabito Zoboli.
Cuando dijo «situaciones», Gabito explicó que se refería a los hechos de violencia sucedidos entre estudiantes de algunos centros educativos de Enseñanza Secundaria. “Fueron distintas situaciones puntuales. Lo que sucedió en el IAVA con la desocupación gremial, es decir, son cuestiones que se hubieran dado lamentablemente aun cuando no hubiese habido reforma educativa. Así que una cosa no es atribuible a la otra”, dijo Gabito.
En ese tema, Gabito expresó que Anep le ha pedido ayuda al Ministerio del Interior en ese tema, y esto tiene que ver con que los entornos de los liceos estén vigilados. “Hay una unidad que se denomina “Comunidad Educativa Segura”, y la respuesta del servicio 911. Podemos adelantar que Anep va a instalar cámaras por fuera, es decir aparte del sistema público de vigilancia del Ministerio del Interior. Esto en los establecimientos principales de Montevideo, en principio. Nosotros vamos a tener nuestras propias cámaras en los accesos de los centros educativos más grandes. Y ese material lo vamos a compartir con el Ministerio del Interior. Eso en el plano de la seguridad pública”.
El consejero señaló que “en el plano educativo, es evidente que todas estas manifestaciones son producto de un cambio social que ha habido en la forma de ser de la adolescencia y la juventud, a la cual el sistema educativo no la permeó con los valores fundamentales. El respeto a la integridad física, a la opinión del otro, a poder dirimir las diferencias con el dialogo y sin ir a la violencia. Esto no lo vemos solo en los liceos y escuelas técnicas, lo vemos también en los estadios, en el baby fútbol, en el básquetbol. Quiere decir que el sistema educativo, esto lo digo a título personal, tiene y debe hacer un esfuerzo especial para reafirmar esos valores que se han perdido”.
Agregó que “frente a los casos puntuales, hay equipos técnicos que están actuando y que tienen que actuar de manera mucho más coordinada. Obviamente que Anep en cada centro cuenta con equipos de dirección, equipos de coordinación, profesor orientador pedagógico y adscriptos que tienen ese rol de contención y orientación, pero además están las Unidades Coordinadoras de Integración Educativa (UCDIE), integrada por psicólogos, asistentes sociales o simplemente integrada por docentes especializados en temas de relacionamiento. Existe también la Unidad de Análisis e Intervención, que está compuesta básicamente por psicólogos. Pertenecía hasta hace poco a la Dirección de Derechos Humanos pero la hemos colocado en el ámbito de la Dirección de Salud, porque no queremos que esta Dirección no se ocupe solo de la salud laboral – ocupacional. Además hay en Secundaria y UTU los equipos multidisciplinarios. Ellos trabajan en el mismo terreno que ASSE, INAU, Mides y los municipios (intendencias). Hay que rediseñar la manera de trabajar de toda esa gente que tiene un rol parecido, y entre todos debemos definir una contención para eso”.
Infraestructura y falta de personal
El consejero, en línea con su respuesta, habló también del tema infraestructura en la educación. “Hubo locales que no estuvieron prontos por determinadas circunstancias, como fue el caso de un par de escuelas en Santa Clara de Olimar (Treinta y Tres), el caso de una escuela en Paysandú que se incendió una semana antes de comenzar las clases. Esas cuestiones se vienen trabajando desde hace tiempo pero en casi 3 mil locales, como tenemos, son imponderables”.
Con relación a centros educativos en los que, durante el primer mes de clases, faltaron docentes o hubo grupos sobrepoblados, dijo que “esto sucedió siempre. Del mismo modo que se ha dado la situación de docentes que tenían horas, y nosotros considerábamos cubierto ese servicio, resulta que después renunciaron a esas horas para tomarlas en otro lugar que le conviene más, porque la paga es mejor o porque los horarios le sirven más. Eso siempre se ha dado, y en este año ha sido menos en cuanto a los guarimos estadísticos. Lo de los grupos superpoblados, ha sido así toda la vida y es bastante difícil de resolver”.
Dijo que este tema principalmente se da en Primaria, ya que “en el interior van quedando localidades despobladas, y hay casos de escuelas rurales con cuatro niños, tres niños y hasta con un solo niño. Y Anep no les puede quitar el cargo. Pero hay otros casos en otras escuelas, como por ejemplo, tener dos grupos de 12 alumnos. Allí se fusiona y se crea un grupo de 24 alumnos, y ese cargo llevarlo a otro lugar donde se necesite más. La gente resiste esos cambios porque implica quitar un cargo de esa localidad. Eso en Primaria se llama reajuste de cargos. Esto es traumático, pero es también de toda la vida. Esto es un fenómeno que tiene que ver con la administración escolar pero con lo sociológico también”.

Anep y los Sindicatos
Gabito también brindó su opinión acerca de cómo es hoy el relacionamiento de las autoridades de la Administración de Enseñanza y también del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) con los sindicatos de la enseñanza. “Ahí hay dos percepciones. Una es que cuando estamos en el ámbito formal, el relacionamiento es muy correcto, e incluso diría con un espíritu constructivo. En el año 2022 se trabajó conjuntamente para recuperar salarios, para aumentar en algunas categorías, y a partir del pasado 1º de enero hubo una recuperación excepcional, para los funcionarios de la Anep. Excepcional porque está por encima de la media de los funcionarios públicos, y con satisfacción de viejas reivindicaciones que había para algunas categorías. Esa es una demostración de cuando se trabaja con seriedad y con actitud constructiva, se consiguen cosas”.
Pero para Gabito, “una cosa es la forma de conducirse en la mesa de negociaciones y otra es las declaraciones públicas en la toma de decisiones, que implica sin ninguna gradualidad pasar a la medida extrema como lo puede ser la huelga o la ocupación. Entonces para mí, el balance en este segundo aspecto no es bueno».
Educación en las cárceles
El consejero habló también del diagnóstico que hizo la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) sobre el nivel educativo de los presos. “Por la LUC, eso le compete al Ministerio, es decir la política en materia de educación carcelaria, aunque la ejecución práctica nos corresponde a nosotros en Anep”, dijo.
“Hay datos muy preocupantes. Para un promedio de edad de 29 años, decir que gente que terminó hace relativamente poco la educación obligatoria, o que debería finalizarla, solo el 39% tiene Primaria completa. El 70% no participa de ninguna propuesta educativa dentro de la cárcel. De los que participan en propuestas de educación formal, el 3% están haciendo algo de Primaria, 12,5% de Secundaria, 0,1% en propuestas de UTU y el 0,6% en propuestas terciarias. Luego hay un 8% de propuestas de educación no formal”, explicó Gabito.
Explicó que a los reclusos se les hizo una prueba de comprensión lectora, de escritura y de cálculo, de la cual surgió que el 53% tiene nivel de analfabetismo, y el 94% de ellos dicen que quieren estudiar. El estudio es del año 2022. “Entonces, ahí tenemos un gran agujero negro, en el que el sistema educativo tiene que admitir que no ha actuado correctamente. Primero, no actuó correctamente por lo que expresé en el tema violencia. Si la gente busca la solución rápida de la delincuencia, es que el sistema no imprimió lo básico de la convivencia. Pero por otro lado, no se ha trabajado bien dentro de la cárcel y en el después de la salida de la cárcel, que es lo más importante, que es el acompañamiento. Es una bandera que estoy llevando en el Consejo en Anep, y que espero que podamos sacar adelante”.

