El agente, que se encuentra ahora mismo imputado por homicidio voluntario y en prisión, ha decidido acudir a los tribunales para denunciar estas amenazas, según ha hecho saber su letrado, Laurent-Franck Liénard, en declaraciones recogidas por ‘Le Figaro’ este viernes 7.
El agente disparó contra el joven el 27 de junio, cuando éste arrancó un coche a cuya ventanilla estaba asomado el policía. La Fiscalía francesa ha estimado que la situación no presentaba las circunstancias necesarias para que el policía abriera fuego.
Aunque el Ministerio del Interior tiene registradas más de 3.600 detenciones desde el inicio de la crisis, los datos se han reducido en las últimas jornadas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó el martes que ya había pasado el «pico» de los disturbios, aunque apeló a la prudencia ante la posibilidad de que resurgiesen los disturbios. El Gobierno, que ha estrechado lazos con los alcaldes de las localidades afectadas, quiere promover una ley de urgencia para agilizar la reconstrucción.

