La llegada de la nueva dirigencia de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), liderada por Ignacio Alonso en 2019, fue recibida con optimismo, ya que se consideró una oportunidad histórica para sanear y revitalizar el fútbol uruguayo. Después de años de controversias y críticas relacionadas con la opaca relación entre la AUF y Tenfield, la empresa de Francisco “Paco” Casal, las expectativas eran altas. Se prometieron principios de transparencia, modernización y defensa del interés colectivo, pero seis años después, esa promesa se ha convertido en una profunda decepción, superando incluso las expectativas negativas.
En este contexto, la AUF se enfrenta a un dilema crucial: no ponerse de acuerdo en la renovación del contrato con Tenfield. Aunque es razonable que Alonso y Casal se reúnan, dado que Tenfield sigue siendo un actor relevante en el ecosistema del fútbol nacional, la confianza en la AUF se ha erosionado debido a su gestión en los últimos años. La ausencia de un proceso abierto y competitivo para definir el futuro de los derechos televisivos ha profundizado el desencanto entre los diversos actores del deporte.
Paco Casal, a menudo vilipendiado, ha sido quien durante años ha invertido en el desarrollo del producto futbolístico, incluso en circunstancias adversas, como transmitir partidos con escasa asistencia. Aunque se habla de ingresos millonarios, pocos consideran los costos reales de la producción televisiva. ¿Es Casal un héroe o un villano? La verdad parece estar en un punto intermedio entre el amor y el odio.
Actualmente, Tenfield paga 17 millones al año, lo que plantea una diferencia alarmante a lo que pretende la AUF. Aún si se hubiera acordado eliminar la cláusula de igualación, persiste la pregunta: ¿es solo una cuestión de dinero o también de cómo se estructura el negocio y quién tiene el control?
La única presentación realizada por la consultora Ernst & Young se limitó a un resumen ejecutivo sin aportar detalles jurídicos, económicos o un proceso de licitación, dejando muchas incógnitas.
La decisión final no recae en el Ejecutivo, sino en el Congreso de la AUF, compuesto por 76 votos, que representan los intereses de los clubes y otros actores del fútbol uruguayo. Este órgano refleja una diversidad de intereses que han sido objeto de atención por parte del nuevo Ejecutivo, que ha trabajado intensamente para ganarse su apoyo, incluso viajando a Catar. Sin embargo, el actual estado del arbitraje ha generado preocupaciones, ya que históricamente se ha mantenido en un nivel alto a pesar de las críticas, mientras que ahora parece controlado por un grupo que intercambia votos por designaciones y beneficios.
Los clubes agrupados en LUFPRO han manifestado que cualquier acuerdo que se realice sin su participación será considerado ilegítimo. Figuras como Richard Morales han denunciado la persistencia de prácticas poco transparentes que han sido cada vez más consolidadas.
El acceso al poder en la AUF fue promovido por el Movimiento Más Unidos Que Nunca, que prometía mejorar las condiciones de los futbolistas y una gestión más transparente. Sin embargo, lo que parecía una revolución se ha convertido en una repetición de viejas prácticas, con un clima de silencio y secretismo. Otro síntoma alarmante es la falta de informes económicos públicos y auditados. Desde hace años no se presentan balances claros, lo que ha llevado a la percepción de que la AUF podría estar en una situación financiera comprometida. Rumores de patrocinios rechazados por no seguir los “carriles correctos” sugieren que se han perdido oportunidades valiosas. Un caso emblemático de la falta de transparencia fue el final del contrato con Puma, que fue reemplazado por Nike. Aunque se habló de un acuerdo de 41 millones por ocho años, no existen cifras oficiales ni cláusulas públicas que respalden esta información. Las camisetas oficiales son prácticamente inexistentes, lo que refleja la falta de claridad en la gestión.

En este entorno, la figura de Andrea Lanfranco, secretaria general de la AUF, emerge como una presencia clave, aunque poco visible. Su papel es fundamental, pero su influencia se desarrolla en un ámbito cada vez más hermético.
El proyecto de formación de entrenadores impulsado por Bielsa fue otro gran amague que absorbió recursos destinados a juveniles y al fútbol femenino. La falta de concreción y el aislamiento de Bielsa contrastan con las necesidades urgentes de las futbolistas, quienes enfrentan condiciones de juego inadecuadas.
El fútbol sala y playa también están estancados, con torneos reducidos y sin una estructura adecuada. La AUF TV, en lugar de dar visibilidad a estos deportes, utiliza recursos en sueldos de periodistas, prefiriendo mantener nombres conocidos en lugar de fomentar el crecimiento de estos campeonatos.
Lejos de promover la transparencia, la dirigencia de la AUF ha perfeccionado el manejo discrecional. Las pocas negociaciones que se conocen son las más inesperadas y misteriosas, alimentando la desconfianza general.
La lucha por los derechos de televisión no es solo una cuestión monetaria, sino que se juega el alma del fútbol uruguayo. Actualmente, la AUF parece haber optado por seguir el camino de siempre, pero esta vez con un nivel de silencio y secretismo que resulta alarmante. Al final, no se trataba de transformar el fútbol, sino de cambiar quién lo controla. La necesidad de una gestión transparente y de un compromiso real con el interés colectivo es más urgente que nunca.


Empecemos por saber qué declara ganar Tenfield. Sus tres últimos balances. Allí podemos saber cuánto cuesta la Televisación… Sigamos por exigir transparencia en el pliego de licitación con participación de los dueños de la AUF ( los clubes). Me parece
Pero que está pasando está todo tapado las cosas se tienen que saber
Estamos en pleno proceso de privatización de los clubes respaldado y promovido por la actual dirigencia de AUF. Acabo de leer que se investiga a una SAD por lavado de dinero, que es el principal motivo de esta privatización. Yo no quiero afirmar absolutamente nada. Que cada cual saque sus conclusiones.
Votos cantados ,de clubes fundidos que todo se lo deben al Paco y pico ,caso cerro que ni estadio le quedará si no gana tenfiel ,de ahí salen los perros amenazantes e incendiarios ,que revolucionan todo al mando de Alfredito,sea como sea o me votas o te boto,ya el fulbol nonda para mantener a personajes siniestros ,drogados,canallas quebrados,o los tales pipi cucu ,que solo saben adorar a su Paco y pico 🤣😂😅😜😎
Pregunta .cuánto le pago Casal a el Diario La R por ÉSTA Nota Eh???
Periodista pago por Tenfield. Sangran por la herida. Cualquier cosa sera mejor que lo actual. Licitacion ya.
Por qué extraña razón en Uruguay los delincuentes siempre encuentran defensores?