En un contexto donde el cáncer de mama deja de ser una enfermedad monolítica para convertirse en un conjunto de subtipos complejos, el Dr. Rafael López, presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) y jefe del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), destaca un avance significativo en la detección y tratamiento de esta patología: la biopsia líquida y la medicina predictiva.
El Dr. López señala que la medicina de precisión ha transformado la manera en que se aborda el cáncer de mama. Esta evolución permite no solo un diagnóstico más efectivo, sino también una personalización del tratamiento que se adapta a las características moleculares de cada paciente. La biopsia líquida se erige como una herramienta clave en este proceso, al permitir la identificación de mutaciones que indican resistencia a terapias antes de que estas sean visibles en un TAC. “Hoy en día, ya podemos detectar la progresión del cáncer antes de verlo en un TAC”, afirma el oncólogo, subrayando la importancia de anticiparse a la evolución del tumor para iniciar tratamientos más eficaces. Este enfoque proactivo es especialmente relevante en pacientes con cáncer de mama avanzado RH positivo y HER2 negativo, donde la mutación en el gen ESR1 puede ser un indicativo de resistencia a los tratamientos.
La Medicina Predictiva como Estrategia
La conversación gira en torno a cómo la medicina predictiva complementa a la medicina de precisión. Mientras que la primera busca anticiparse a los fenómenos clínicos, la segunda se centra en personalizar el tratamiento en función de la biología del tumor. López enfatiza que esta dualidad es esencial para mejorar los resultados en pacientes, ya que la combinación de datos moleculares y hábitos de vida permitirá una medicina más efectiva en el futuro. “Necesitamos biomarcadores y el agrupamiento de datos para construir una medicina de precisión realmente efectiva”, afirma, reconociendo que la evolución de los tratamientos depende tanto de la agresividad del cáncer como de la respuesta a las terapias.
Cambio de Paradigma en el Tratamiento
La reciente aprobación de camizestrant en combinación con un inhibidor de CDK4/6 por parte de la Comisión Europea marca un cambio de paradigma. Este tratamiento permitirá actuar antes de que la enfermedad progrese a un estado visible, optimizando así la eficacia terapéutica. “Cuanta menos enfermedad, más eficaces son los tratamientos”, explica López, haciendo hincapié en un enfoque que podría revolucionar la oncología tal como la conocemos. La capacidad de monitorizar la progresión del cáncer a través de biopsias líquidas permitirá a los médicos ajustar los tratamientos de manera más precisa, lo que podría evitar la administración de terapias innecesarias y, en última instancia, reducir costos.

Retos para el Sistema Sanitario
Sin embargo, el Dr. López advierte que para implementar estos avances, el Sistema Nacional de Salud debe enfrentar importantes retos. “Llevamos décadas esperando reformas que son esenciales para adaptarnos a la realidad actual”, sostiene, sugiriendo que la sostenibilidad del sistema sanitario dependerá de cómo se entienda la salud en el futuro. “Si la salud se convierte en un bien de consumo, los recursos deberán aumentar. Si no, podría no ser necesario”, concluye, dejando abierta la cuestión de cómo equilibrar la innovación médica con la viabilidad económica del sistema de salud.
La conversación con el Dr. Rafael López no solo revela los avances en la detección y tratamiento del cáncer de mama, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de la medicina en un contexto donde la personalización y la predicción se vuelven cada vez más críticas. La promesa de una medicina más efectiva y menos invasiva está al alcance, pero requiere un compromiso por parte de todos los actores involucrados en el ámbito sanitario.

