El Banco Central del Uruguay (BCU) presentó a consulta pública un proyecto de reforma normativa que busca mitigar los efectos de la dolarización del ahorro doméstico y fortalecer la transparencia del sistema financiero. La iniciativa, diseñada por la Superintendencia de Servicios Financieros, establece la obligación legal para todas las instituciones bancarias y entidades habilitadas a recibir depósitos de proporcionar información adicional, explícita y de forma «destacada» a los clientes que decidan abrir o mantengan cuentas vigentes en moneda extranjera, alertando formalmente sobre los riesgos asociados a la volatilidad del tipo de cambio.
De acuerdo con los lineamientos del regulador, el objetivo medular es asegurar que los usuarios financieros reciban advertencias claras sobre cómo las fluctuaciones cambiarias pueden erosionar el poder de compra real en el mercado local. La redacción propuesta para el documento independiente que los clientes deberán firmar establece expresamente que la moneda extranjera del depósito puede perder valor frente al peso uruguayo, existiendo la posibilidad latente de recuperar menos capital en términos de poder adquisitivo nacional. El texto legal deberá presentarse de manera separada de las condiciones generales o contractuales del producto y requerirá una declaración firmada donde el depositante afirme haber leído y comprendido el riesgo asumido.
La nueva disposición no solo alcanzará a las nuevas colocaciones, sino que posee un carácter retroactivo en materia informativa. Los bancos locales deberán notificar de forma personal y directa a la totalidad de sus carteras de clientes que ya posean cuentas en moneda extranjera al momento en que la norma entre en vigencia. De este modo, las autoridades del BCU procuran dotar de mejores herramientas de análisis a los ahorristas institucionales y minoristas, quienes frecuentemente perciben los depósitos en dólares como un activo libre de riesgo, ignorando los impactos de la inflación interna.


…esteee, nadie vio a Poncio Pilatos por ahí…?
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Esta iniciativa del gobierno a través del BCU es lo mismo que mandar a cada domicilio del país una carta diciendo que «robar es malo», asegurándose así de que todo el mundo recibe la noticia de lo que todo el mundo sabe.
Mientras fue conveniente para la institución estatal el recibir moneda extranjera comprada por los ahorristas (no por el Banco, así se ahorra la comisión, siempre algún gil en la cadena paga la comisión), pues hasta ese entonces todo bien, y para ello se montaron circos con «mecado interbancario» y el que paga Juan Pueblo, y la manipulada y manipuladora institución se limitó a hacer su juego diario de publicar las cotizaciones, «sus» cotizaciones, que arbitrariamente se sobreimponen a las cotizaciones del mercado internacional.
Sin embargo estos genios dolarizantes sabían muy bien y desde el principio que tarde o temprano la «conveniencia» iba a desaparecer pues un enano microscópico como lo es el Banco Central frente al mercado cambiario mundial, no podría sostener un mercado local artificial, mantenido por tan inocentes como ignorantes consumidores –quienes aparte de esto son los que financian a los importadores.
Los importadores para hacer su trabajo de adquirir mercancías en el exterior pues deben comprar la moneda más usada (hasta el momento) en el comercio internacional, el us$ dollar o dólar de los ee.uu.
Esto significaría un enorme costo burocrático y económico y entonces decidieron pasar ese costo a los consumidores: los productos importados se venden en dólares, entonces Juan Pueblo, que necesita un nuevo ratón para su computadora tiene que ir a un cambio con los pesos en los que gana su salario y comprar los 2 dólares que cuesta el artículo. Esos dos dólares van directo al importador, el cual compra 3 ratones en origen con esa plata y el ciclo sigue con el importador ahorrándose todo a costa del consumidor. Y este es sólo un ejemplo entre las muchas situaciones de abuso al consumidor en un mercado dolarizado, porque, al final ¿cuál es la ventaja para un consumidor normal el vivir en un mercado dolarizado?
¿Cuál es la ventaja de mantener una infraestructura económica no sólo costosa sino falsa a nivel real, basada en un sistema financiero sobre el cual no se tiene absolutamente ninguna injerencia ni facultad real de influir, con una moneda que no imprime y que está basada en los altibajos de una economía que no gobierna ni puede dominar?
En primera instancia la ventaja no es ni siquiera cero, es negativa, pues la infraestructura material de las redes bancarias locales, la «burocracia digital» de los trámites y el tiempo empleado más la energía que consume no son gratuitos, tienen un costo y es elevado.
En segunda instancia el costo que absorbe el bolsillo del consumidor, que daña su eficiencia y limita su alcance, es el que financia esa doble infraestructura comercial pues ni los bancos, ni los importadores ni los comercios son instituciones de caridad, sino todo lo contrario son mercenarios que sólo buscan dinero, el dinero que sale de los consumidores solamente y de ninguna otra fuente.
En tercer lugar ningún país que se tenga un poco de autoestima y respeto va a usar una moneda extranjera para transacciones internas en cualquier nivel. Es un motivo hasta de orgullo y defensa de los valores intrínsecos de un país y de sus habitantes. A ver que vaya uno a Inglaterra a comprar con dólares, o a la Unión Europea, o a Noruega o Suecia… pues lo van a mandar de cabeza a un cambio y encima ofendidos, simplemente primero porque es ilegal comerciar en moneda foránea y segundo porque la desvalorización del dólar en el mercado internacional no es sólo más que evidente sino imparable también. Sólo países tercermundistas ignorantes y repúblicas bananeras corruptas tienen su economía dolarizada.
Y en cuarto lugar la emisión y el uso de la moneda nacional están estampados en la ley y protegidos por ella y su utilización y uso en el comercio interno están garantizados por el Estado mismo. Y su fuerza y valor dependen del estado de la economía y productividad del país en términos reales, su regulación depende del Estado en forma directa y ningún otro estado o institución extranjera tienen ninguna influencia sobre ella (a menos, claro que haya manipulaciones ilegales de «fondos» monetarios, o bancos «mundiales», etc.)
Y este Estado nuestro, hoy en día y a través de su Banco Central se ve forzado a «alertar» con creciente duda y temor acerca del uso de esa moneda foránea –cuyo uso no hace más que limitar el poder adquisitivo de la gente– simplemente porque el bancar una tabla cotizadora artificial se le está por escapar de las manos y no quiere ver repetirse «historias de tablitas explotadas» ocurridas allá a principios de los 80’s, cuando la debacle llevó algún ciudadano no sólo a la ruina sino hasta el suicidio!
Esta vez entonces el asunto se maneja «con las previsiones del caso, visto lo cual publíquese, archívese, etc.»
Así que, ciudadanos, estais enterados!!
Entonces, la pregunta del principio ¿nadie vio a Poncio Pilatos por ahí?
Porque el notorio y público lavado de manos es bien grande y visible.
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Amigo lector, deje de financiar un sistema falso y costoso que oficial y descaradamente le está chupando la sangre al consumidor, a usted, a mí, a todos!!
NO RECIBA NI PAGUE DÓLARES. NIÉGUESE!!
SU USO, AL LIMITAR EL PODER ADQUISITIVO DEL SALARIO, IMPIDE EL PROGRESO DEL PAÍS.
USE PESOS URUGUAYOS, USTED SE LOS GANA CADA MES…!!!