Beca Butiá: la punta de lanza contra el ausentismo escolar crónico en Uruguay

La beca espera alcanzar a los 70 mil estudiantes en 2029 para sostener trayectoria educativa

Beca Butiá está dirigida a estudiantes de Educación Media Pública y UTU

En Uruguay, el ausentismo escolar en la educación media básica se mantiene elevado y ha mostrado una tendencia al alza en los años posteriores a la pandemia. En 2023, los estudiantes perdieron en promedio más de 35 días de clase al año, y 3 de cada 4 (75%) faltaron al menos a un 10% de las clases, según datos de UNICEF Uruguay.

De acuerdo con la agencia, se considera ausentismo crónico cuando un estudiante falta al menos a un 10% de las clases. En este contexto, el 75% de los alumnos se ubica en ese nivel, mientras que 4 de cada 10 (40%) faltan al menos a un 20% de las clases. El fenómeno afecta especialmente a los estudiantes de contextos socioeconómicos más vulnerables y a quienes presentan trayectorias educativas menos estables.

En particular, los estudiantes de hogares beneficiarios de programas sociales, como la Tarjeta Uruguay Social (TUS), registran niveles de inasistencia significativamente más altos. En promedio, los alumnos de liceos públicos de educación media básica perdieron más de 35 días de clase en 2023, sobre un total aproximado de 170 jornadas lectivas.

Ante esta realidad, el Estado impulsó una respuesta interinstitucional de impacto inmediato, que incluyó el relanzamiento de la antigua Beca de Educación Media Pública, que desde noviembre de 2023 pasó a denominarse Beca Butiá. Esta iniciativa se consolidó rápidamente como el principal programa de apoyo económico del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

La Beca Butiá es la principal herramienta contra el ausentismo escolar

Bajo el lema “Contigo caminamos los sueños”, el subsidio está dirigido a estudiantes de educación media, tanto básica como superior, que asisten a liceos y UTU en todo el país. El objetivo es contribuir a la culminación de los ciclos educativos y asegurar la continuidad de las trayectorias, garantizando el derecho a la educación.

El programa involucra a diversos organismos del Estado, entre ellos la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), el Banco de Previsión Social (BPS), Ceibal, el Instituto Nacional de la Juventud (INJU) y el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).

Desde su relanzamiento, la Beca Butiá ha alcanzado a 14.700 estudiantes (datos de 2025), de entre 11 y 21 años, que cursan en centros públicos de educación secundaria, UTU, programas como Uruguay Estudia, áreas pedagógicas y escuelas rurales.

Según la ANEP, el objetivo del apoyo económico es ampliar las oportunidades educativas, asegurar la permanencia en los centros de estudio y reducir los factores de riesgo, económicos, académicos, emocionales y de asistencia, que conducen a la desvinculación. Asimismo, busca fortalecer el acompañamiento mediante una red interinstitucional.

Meta: quintuplicar el alcance para 2029

La actual administración del presidente Yamandú Orsi se propuso quintuplicar la cobertura del programa, con la meta de alcanzar los 70.000 beneficiarios para 2029. Durante el lanzamiento de las becas para 2026, el mandatario destacó la importancia de la transferencia económica como herramienta para sostener la continuidad educativa.

El gobierno se compromete con 70 mil estudiantes becados en 2029

“La transferencia monetaria es clave cuando la situación socioeconómica de la familia opera en contra de la continuidad educativa. Con el tiempo, la herramienta ha incorporado elementos que la hacen más efectiva”, señaló, en referencia al acompañamiento de las trayectorias. También recordó el compromiso del gobierno de aumentar gradualmente las becas de 14.000 a 70.000 durante el quinquenio, con la aspiración de que, a futuro, esta asistencia deje de ser necesaria.

Un plan integral

Las autoridades sostienen que el objetivo es garantizar la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo, reducir los factores de riesgo que conducen a la desvinculación y fortalecer el acompañamiento institucional.

Durante el lanzamiento de la Beca Butiá en noviembre de 2025 en Canelones, el director de Educación, Gabriel Quirici, subrayó que la beca no se limita a un apoyo económico mensual, sino que forma parte de una política educativa más amplia que busca incentivar la asistencia regular y acompañar las trayectorias educativas.

En la misma línea, el ministro de Educación, José Carlos Mahía, destacó que se trata de una política de Estado, basada en iniciativas previas, orientada a “generar un país de oportunidades” para las juventudes.

Aumento de los montos y condiciones

Para acceder a la beca, los estudiantes deberán firmar un acuerdo educativo que implica asistir regularmente a clases, cumplir con las tareas y mantener una conducta adecuada. El pago mensual estará condicionado al cumplimiento de estos compromisos.

A partir de 2026, el programa prevé un aumento en los montos. Para educación media básica, el apoyo será de $13.000 anuales. En educación media superior, se otorgarán $17.000 para estudiantes de primero, $21.000 para segundo y $25.000 para tercero.

Como parte de las innovaciones, se avanza en un acuerdo con el BROU para que los beneficiarios mayores de 14 años puedan cobrar la beca mediante una tarjeta vinculada a una cuenta personal. En el caso de menores de esa edad, el cobro se realizará a través de un adulto responsable.

La Beca Butiá 2026 forma parte de un conjunto de políticas del sistema educativo orientadas a mejorar la asistencia y promover trayectorias sostenidas. La convocatoria estará abierta en becas.edu.uy entre el 21 de noviembre y el 16 de marzo de 2026.

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