Beijing principio turístico de China: del imperio milenario a la China del futuro

Con historia, paisajes únicos y distritos de alta tecnología, la capital es ideal para descubrir China en poco tiempo

Turistas visitan La Gran Muralla China en otoño

China es uno de los países más grandes y poblados del mundo, lo que hace que conocerlo en profundidad durante un viaje vacacional sea casi imposible. De hecho, el “gigante asiático” cuenta con ciudades cuya población supera los 30 millones de habitantes. Por eso, viajar a China puede ser un desafío tan grande como emocionante.

Para quienes disponen de poco tiempo, lo más recomendable es hacer base en una sola ciudad y conocerla a fondo. Un buen ejemplo es Beijing, la capital del país, un destino turístico de clase mundial que fue reconocido en 2026 por National Geographic como uno de los mejores lugares para viajar. La ciudad combina milenios de historia imperial con una modernidad vibrante.

La capital china ofrece una enorme variedad de sitios para comprender su historia, su trascendencia y su presente innovador. Entre los principales atractivos se encuentran la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida, la Plaza Tiananmén, el Palacio de Verano y, para conocer su faceta más moderna, el distrito de Wangfujing.

La Gran Muralla China

Considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, la Gran Muralla continúa siendo en 2026 el destino turístico más emblemático de Asia y uno de los pilares del turismo chino. Es uno de los símbolos culturales más reconocibles de la humanidad y su valor turístico combina historia, paisaje, identidad nacional y proyección internacional, lo que la convierte en una visita imprescindible tanto para viajeros extranjeros como para el turismo interno.

Debido a su enorme extensión (más de 21.196 kilómetros de longitud), la Muralla cuenta con múltiples secciones que no se conectan entre sí, por lo que es importante que los visitantes elijan el tramo según el tipo de experiencia que buscan.

Entre los sectores más destacados se encuentra Mutianyu, considerada una de las partes más bellas y mejor conservadas. Es ideal para quienes buscan paisajes espectaculares con menos aglomeraciones y ofrece servicios modernos como teleférico y un popular tobogán para el descenso.

Badaling, por su parte, es la sección más famosa, accesible y visitada, con más de 10 millones de turistas al año. Totalmente restaurada y cercana a Beijing, es la opción preferida para los tours masivos, aunque suele estar muy concurrida.

Jinshanling es la favorita de los amantes del senderismo, ya que combina tramos restaurados con sectores más “salvajes”, ofreciendo algunas de las vistas más auténticas y fotogénicas de la Muralla. Finalmente, Juyongguan destaca por su valor histórico como uno de los pasos estratégicos más importantes de la dinastía Ming y fue escenario, en enero de 2026, de una celebración tecnológica por el Año Nuevo en Beijing.

La Ciudad Prohibida y la Plaza Tiananmén

El turismo en la Ciudad Prohibida y la Plaza Tiananmén constituye uno de los ejes centrales de la experiencia cultural en Beijing. Ambos espacios forman un conjunto histórico, simbólico y político que permite comprender la continuidad de la historia china.

La Ciudad Prohibida, hoy conocida como Museo del Palacio, es el complejo palaciego mejor conservado del mundo y uno de los museos más visitados a nivel global. Fue residencia de 24 emperadores de las dinastías Ming y Qing, lo que explica su enorme valor patrimonial. En 1987, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.

Su escala monumental, su simetría y su riqueza simbólica convierten la visita en una experiencia inmersiva, más cercana a un recorrido histórico que a una simple visita turística. El acceso está limitado por cupos diarios, una medida pensada para proteger el patrimonio y mejorar la experiencia de los visitantes.

Puerta de la Paz Celestial de Beijing

Separada de la Ciudad Prohibida por la Puerta de la Paz Celestial, se encuentra la Plaza Tiananmén, una de las plazas públicas más grandes del mundo y un espacio clave de la China contemporánea. No se trata de un atractivo escénico tradicional, sino de un lugar cargado de significado político e histórico. Allí se encuentran el Mausoleo de Mao Zedong, el Monumento a los Héroes del Pueblo y el principal acceso al antiguo palacio imperial.

El ingreso a la plaza está altamente regulado, con controles de seguridad y registro previo, especialmente en fechas relevantes, por lo que es recomendable planificar la visita con antelación.

Palacio de Verano

El Palacio de Verano fue concebido como residencia estival de los emperadores Qing, un espacio destinado al descanso, la contemplación y el gobierno informal, lejos del rigor ceremonial del centro imperial. Desde 1998, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, gracias a la armonía entre su arquitectura, jardines, lagos y colinas, que conforman un conjunto de valor universal.

Palacio de Verano de China

El complejo está dominado por el Lago Kunming y la Colina de la Longevidad, que concentran gran parte del atractivo visual del lugar. A diferencia de la Ciudad Prohibida, el turismo aquí es más relajado y sensorial: se priorizan los paseos, la fotografía y la contemplación del paisaje. Es un sitio muy visitado tanto por turistas como por residentes de Beijing.

Wangfujing

Para salir de lo tradicional y conocer la faceta más innovadora de Beijing, Wangfujing es una parada obligatoria. Este distrito refleja cómo el Estado chino está redefiniendo el turismo urbano al combinar tradición comercial, tecnología, consumo cultural y experiencia digital. Ya no es solo una calle histórica de compras, sino un verdadero laboratorio turístico de la China contemporánea.

Wangfujing calle comercial más famosa de Beijing

Wangfujing nació como una de las principales arterias comerciales de la capital, pero en la última década se transformó en un espacio híbrido donde conviven marcas históricas chinas, grandes firmas internacionales y propuestas tecnológicas orientadas a la experiencia del visitante.

Mientras la Ciudad Prohibida y el Palacio de Verano representan la China histórica, Wangfujing encarna la China viva, urbana y comercial, y completa el relato turístico de Beijing desde una mirada moderna y dinámica.

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