El turismo vuelve a posicionarse como uno de los pilares del desarrollo económico y social del Uruguay. Así lo señala un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) en conjunto con la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), que recoge la percepción de operadores de todo el país y proyecta una de las mejores temporadas de la historia reciente en cantidad de visitantes
La encuesta, realizada a 68 operadores turísticos de 12 departamentos y que abarca rubros como alojamientos, gastronomía, agencias de viaje, turismo rural y transporte, muestra un balance mayoritariamente positivo del último año. El 45% de los consultados afirma que el flujo turístico en su establecimiento fue mejor o mucho mejor que en un año promedio, mientras que el 85% señala que fue igual o superior a lo esperado.
El clima de expectativas favorables se extiende también al corto y mediano plazo. Dos de cada tres operadores se declaran optimistas o muy optimistas respecto al desarrollo del turismo en el país en los próximos tres a cinco años, porcentaje que asciende al 72% cuando se consulta por la realidad de su propia zona.
En línea con ese escenario, casi la mitad de los empresarios espera que la facturación crezca en los próximos 12 meses, aunque el impacto en el empleo aparece más moderado. Solo el 57% de quienes prevén aumentar ingresos estima que incorporará más personal, mientras que el resto planea absorber el mayor flujo con la plantilla actual.
Costos, impuestos e inseguridad
Pese al buen momento en términos de demanda, el informe advierte sobre tensiones estructurales que afectan la rentabilidad del sector. Los costos operativos, especialmente en personal, los servicios públicos y la carga impositiva aparecen como los factores negativos más mencionados por los operadores. A ellos se suman el tipo de cambio, las regulaciones y la inseguridad, que figura entre las principales preocupaciones, junto a la competencia y los factores climáticos.
En contraste, entre los aspectos positivos del país se destacan la estabilidad económica y social, la calidez de los uruguayos, la seguridad y la calidad de la oferta turística.
En materia de proyecciones, el informe de Ceres anticipa que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 llegarán al país más de 1,4 millones de turistas extranjeros, lo que representaría la segunda mejor temporada de verano en términos de personas, con un crecimiento del 5% respecto al verano anterior.
Sin embargo, el aumento en la cantidad de visitantes no se traduce en igual medida en el gasto. Si bien se espera que el gasto total en términos reales sea 4% superior al de la temporada pasada, todavía se ubicaría 27% por debajo del máximo alcanzado en 2016/17. La combinación de tarifas a la baja y costos en alza continúa presionando los márgenes del sector.
Argentina y Brasil, claves
El desempeño turístico sigue estrechamente ligado a la región. El informe subraya que el salario argentino medido en dólares es hoy 22% menor que en 2017, mientras que Uruguay se encuentra 16% más caro en términos relativos. Esto explica que, aunque lleguen más turistas argentinos, su nivel de gasto sea significativamente menor. De todos modos, para 2026 se proyecta el ingreso de unos 50 mil turistas extranjeros adicionales respecto a 2025, impulsado principalmente por argentinos y brasileños, lo que convertiría a ese año en el segundo mejor de la historia en ingreso de visitantes.
Según las estimaciones de Ceres, el turismo representaría en 2025 alrededor del 6,4% del Producto Bruto Interno, recuperando terreno tras el fuerte impacto de la pandemia. El sector explica, además, una porción sustantiva de la actividad en rubros como alojamiento, gastronomía y transporte, consolidándose como uno de los pocos capaces de dinamizar simultáneamente el crecimiento económico y el empleo.
Entre las acciones prioritarias para potenciar el turismo, los operadores destacan la necesidad de cambios impositivos que mejoren la rentabilidad, incentivos fiscales a la inversión, mayor conectividad aérea y una promoción internacional más agresiva. El informe también alerta que uno de cada cuatro empresarios no conoce las herramientas públicas de apoyo disponibles, y que un tercio nunca utilizó ninguna.
“El presupuesto dejó de caer, pero es necesario aumentar los recursos destinados a promoción y trabajar en la mejora de la rentabilidad y el funcionamiento del sector”, concluye el documento.


