Carotta Derudder inició su análisis subrayando el éxito del encuentro y la incorporación de nuevos actores estratégicos. «El balance es ampliamente positivo, pues no solo pudimos realizar por segunda vez este congreso, sino que se incorporaron actores muy potentes referente a la política pública y con el contexto regional e internacional, y ya tenemos prevista la próxima edición para el 2 de diciembre del año 2026».
Una novedad fundamental fue la integración de la «Expo Uruguay Accesible», una muestra pionera de destinos turísticos accesibles del país. “Lo cual permitió poner en agenda estos temas con los principales actores, operadores, organismos internacionales y el gobierno, pudiéramos también mostrar lo que Uruguay viene haciendo, en la creación de accesibilidad en sus territorios, y que nos parecía importante no construir desde cero, sino comenzar desde lo que ya está», explicó.
En este punto, resaltó la importancia de una señal política definida. «Nosotros desde el sector privado, empresarial, operadores turísticos, las cámaras, las organizaciones, entendemos que debemos apoyar y construir a partir de la política pública que se ha diseñado, pero necesitábamos una mirada y una señal clara desde el punto de vista del Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Turismo, de que este tema estaba en la agenda, en las prioridades y en la preocupación del Ministerio».

Esa señal, según su relato, se materializó con la participación activa del Ministerio en el Nodo de Turismo Accesible, un espacio de coordinación multiactoral. » El ministerio comenzó a participar de una manera muy activa, comenzamos a articular acciones, lo que generó un ámbito de debate, de construcción colectiva que nos permitió llegar a muchos consensos».
Entre ellos, la necesidad de retomar y potenciar el marco normativo existente, no solamente en cuanto a la protección de derechos de personas con discapacidad, sino también en la Ley Nacional de Turismo, para canalizarlo y potenciarlo.
El riesgo de quedarse rezagado fue otro punto de coincidencia: «es necesario darle impulso, darle o imprimirle un poco más de velocidad, tenemos que trabajar no solamente para que las personas con discapacidad puedan acceder a la recreación, al turismo, a visitar espacios, a poder disfrutarlos en igualdad de condiciones, sino también en poder posicionarlo y que sea un faro de turismo accesible en la región».
El Nodo como Espacio de Construcción
El Nodo de Turismo Accesible se erige como la herramienta central para esta construcción colectiva. Carotta Derudder lo definió como un espacio integrado por varios actores donde se abordan dos objetivos primordiales.
El primer objetivo es la generación de empleo para personas con discapacidad en el sector, que presenta un rezago importante. «Es un sector que tiene muchísimo rezago con respecto a otros respecto a la inclusión y que no está por fuera de la realidad nacional o de la realidad regional, que es que 7 de cada 10 personas con discapacidad que buscan empleo, lamentablemente hoy no lo consiguen».
La estrategia planteada es la capacitación, por lo que plantea que se están generando planes de acción que permitan que personas con discapacidad puedan insertarse en la cadena turística a través de pasantías y que de alguna manera no solamente conozcan el sector, sino que ven aquí la posibilidad de trabajar.

El segundo gran eje es convertir a Uruguay en un destino atractivo para el turista internacional con discapacidad. «Y el otro gran hito o gran eje que tiene el Nodo, que es el tema de lograr que Uruguay sea un destino turístico amigable para las personas con discapacidad que están en el extranjero, que obviamente son un ingreso de divisas para el país, como es el turismo en general».
Con la próxima edición del congreso y la Expo ya calendarizada, la proyección es de crecimiento y mayor intercambio regional. «Lo que nos propusimos este año era, terminar de organizar uno y al fin podamos organizar el otro. Por tanto, ya en febrero vamos a estar comenzando a trabajar para que el 2 de diciembre podamos tener el tercer congreso y la segunda edición del Expo Uruguay Accesible».
La Expo se ampliará: «La propuesta va a ir por un lado un poco distinta a la de este año. Es decir, vamos a tener en la Expo más destinos, más propuestas, más información acerca de accesibilidad turística en nuestro país». Además, se prevé una proyección internacional de la marca «Uruguay Accesible». «También el Nodo va a estar saliendo desde Uruguay hacia la región en ferias de turismo y en algunas otras actividades que hay de la mano del Ministerio de Turismo, para mostrar qué es lo que Uruguay tiene».
El congreso, por su parte, evolucionará de la presentación de lo local a la experiencia comparada. «Nosotros lo que propusimos en este programa fue de alguna manera narrar lo que ya estaba. Por eso tuvimos más de 20 conferencistas, todos aquellos que tenían algo que decir a nivel nacional y seguramente ya el año que viene podamos interactuar con colegas de la región y con ministerios homólogos”, explicó enfatizando el interés en el intercambio regional.

Rol Articulador de la Red de Empresas Inclusivas
La Red de Empresas Inclusivas, organizadora del congreso, es un motor fundamental en este proceso. Conformada en 2021 bajo el auspicio de la OIT, ha crecido de 12 a más de 30 empresas asociadas. «Esto no sería posible si no se da en el nivel de articulación, el potencial que estamos teniendo en esta transformación, tiene que ver con una decisión de las empresas, y no solamente privadas, sino también públicas».
Carotta Derudder destacó el compromiso de la alta dirección de las empresas y la transversalidad de los procesos de inclusión. Además, anunció un nuevo programa: «El próximo año vamos a estar implementando por primera vez el Programa en Gestión de la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad, una iniciativa de la Red de Empresas Inclusivas en alianza con PwC Uruguay.
Consiste en un programa de gestión de la educación laboral de personas con discapacidad, que se va a editar entre los meses de mayo y septiembre, y que tiene como finalidad precisamente preparar, capacitar, formar a esos equipos de las organizaciones que están pensando en generar inclusión, en generar empleo, pero que muchas veces no saben por dónde comenzar».
Entre las iniciativas concretas de la Red, mencionó el «sello Uruguay Valora», «el primer sello inclusivo que brinda no solamente la red, sino que tiene alcance nacional», y el «Compromiso CEO por la Inclusión», donde altos directivos asumen públicamente la agenda inclusiva. «Todas esas son señales de construcción, son señales de un camino que entendemos que llegó para quedarse, que es la perspectiva de derechos, que tiene que ver con la igualdad».

