A solo seis meses de cumplir 100 años, falleció Burton Carpenter Meyer, conocido simplemente como Burt Meyer, uno de los diseñadores de juguetes más influyentes del siglo XX y una figura clave en la edad dorada del juguete analógico estadounidense.
Tras servir en la Segunda Guerra Mundial, estudió arte en el Art Institute of Chicago y, en 1954, entró a trabajar en Marvin Glass & Associates, el estudio de diseño de juguetes más famoso y secreto de su época, apodado “el Área 51 de los juguetes”.
Durante más de 25 años en la empresa de Marvin Glass (y después en su propia compañía, Meyer/Glass Design), Burt Meyer fue coautor o creador principal de algunos de los juguetes más icónicos que aún se recuerdan con nostalgia:
Lite-Brite (1967): el tablero luminoso que permitía crear dibujos con clavijas de colores translúcidos. Vendió más de 20 millones de unidades y en 2022 fue incluido en el National Toy Hall of Fame. Su resurgir en la temporada 4 de Stranger Things lo convirtió en objeto de culto entre nuevas generaciones.
Rock ’Em Sock ’Em Robots (1966): los robots boxeadores rojos y azules cuya cabeza saltaba al recibir un buen gancho. Una idea que nació como juego de boxeo humano y se transformó tras la trágica muerte del boxeador Davey Moore en 1963.
Mouse Trap (1963): el primer juego de mesa tridimensional con una compleja máquina Rube Goldberg que atrapaba ratones de plástico. Revolucionó el concepto de juego de mesa al añadir movimiento y espectáculo.
Mr. Machine (1960): un robot transparente de cuerda que caminaba, hacía sonar una campana y movía los brazos; tan querido que Ideal lo relanzó varias veces.
Meyer trabajaba con un principio simple: “Un buen juguete tiene que hacerte reír o sorprenderte en los primeros 10 segundos”.

