La educación inicial y primaria pública atendió en 2025 a 304.806 niños, según datos de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). De ellos, 230.401 corresponden a educación primaria común, 68.401 a inicial y 6.004 a especial. La matrícula pública representó el 81,5% del total, mientras que el sector privado concentró el 18,5%.
La matrícula pública acumula cinco años consecutivos de descenso. Esta caída se debe principalmente a la fuerte reducción de la natalidad registrada en el país desde 2016. En comparación con 2020, la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP) atendió en 2025 a 37.476 estudiantes menos, lo que equivale a una baja del 10,9%. Las autoridades destacan que esta disminución no responde a una menor cobertura educativa ni a un traslado masivo al sector privado, sino exclusivamente al impacto demográfico. La educación inicial es la más afectada desde 2021, y desde 2023 se suma la caída en primaria, especialmente en los primeros años (1° a 3°). Esta tendencia refleja la menor cantidad de nacimientos, que pasó de alrededor de 48.000 en 2014 a cifras cercanas a los 30.000 en años recientes.
Como consecuencia de la menor matrícula, el tamaño medio de los grupos continuó reduciéndose. En primaria (1° a 6°), el promedio bajó por cuarto año consecutivo y se ubicó en 20,6 alumnos por grupo. En inicial, alcanzó el mínimo histórico de 17,7 alumnos por grupo. Asimismo, disminuyó la cantidad de grupos numerosos (30 o más estudiantes). En cuanto a la extensión del tiempo pedagógico, el 25,5% de los alumnos de 1° a 6° asistió a escuelas con jornada completa o extendida.


Baja la natalidad, aumenta la emigración de gente joven- justo la gente en edad de tener hijos- y ni así aumenta el empleo.