«En este presente año, Eduy21, como organización civil da por cerrado su ciclo de participación pública en el debate educativo. Sentimos que desde nuestra fundación en 2017, hemos hecho aportes relevantes para impulsar la visualización de la crisis estructural del sistema educativo uruguayo y promovimos el debate fundamentado, plural y propositivo para la construcción de políticas públicas», dice un fragmento del texto emitido a la opinión pública.
«Eduy21 construyó un espacio donde personas provenientes de diversas ideologías, sectores sociales, profesiones y regiones del país, lograron articular una propuesta que explicitara las principales debilidades del sistema educativo en estas primeras décadas del siglo y realizara propuestas concretas para transformar la educación”, explican quiénes eran parte de la organización.
Explica también que el «Libro Abierto» es el documento que presenta y desarrolla la síntesis del trabajo realizado. “Lo consideramos un aporte necesario, que sigue siendo un insumo útil para aquellos que apuesten por una transformación sistémica, profunda y sustentable de la educación”, dice el comunicado. Otro punto calificado relevante de la acción de Eduy21 durante su existencia fue la convocatoria a los partidos políticos para la generación de acuerdos imprescindibles que fuesen la base de una política educativa de Estado -más de 46.000 ciudadanos refrendaron esta idea-.
Se destaca también que a finales del presente año (y cercanos al tercer año de asumidas las nuevas autoridades), visualizamos un proceso de transformación educativa que si bien recoge algunas de las ideas plasmadas en el Libro Abierto (como la construcción de una matriz competencia! para una educación básica que se extienda hasta los primeros tres años de educación media),también se identifican en él, importantes dificultades presupuestales y de gestión del cambio, así como la necesidad de profundizar en los contenidos programáticos y su desarrollo efectivo en los centros educativos y aulas”.
«Como reflexión final, queremos compartir la sensación de que nuestro sistema político, en lo que a cambios educativos se refiere, mantiene una deuda de larga data con las transformaciones fundamentales. Estas no pueden pensarse ni hacerse con el horizonte restringido de un período de gobierno y además tienen que implicar a la sociedad en su conjunto (docentes, familias y estudiantes). Confiamos en que en estos años por venir, se haga posible la construcción de puentes y la generación de políticas de Estado, con visión de largo aliento. Nos sentimos satisfechos por el esfuerzo realizado en la procura por agendar a la educación como prioridad nacional, difundiendo propuestas que apuestan a cimentar bases para un desarrollo sostenible, inclusivo y justo para el país. Creemos que es parte de un ciclo que hoy cerramos para que desde distintos y renovados lugares, cada integrante de nuestra iniciativa ciudadana, siga aportando y trabajando por la educación que Uruguay se merece», concluye el comunicado.

