Chen Ning Yang, el físico teórico chino-estadounidense galardonado con el Premio Nobel, falleció a los 103 años de edad.
Nacido el 1 de octubre de 1922 en Hefei, provincia de Anhui, en el este de China, Yang creció en un entorno marcado por la turbulencia de la invasión japonesa. Hijo de un profesor de matemáticas, el joven Chen se mudó con su familia a Kunming durante la guerra, donde ingresó a la Universidad Nacional del Suroeste Asociada. Su talento precoz lo llevó a Estados Unidos en 1945, donde obtuvo su doctorado en la Universidad de Chicago bajo la tutela del legendario Enrico Fermi. Desde entonces, su trayectoria se convirtió en un puente entre Oriente y Occidente, fusionando la elegancia matemática china con la rigurosidad experimental estadounidense.
Yang alcanzó la cima de su carrera en 1957, cuando compartió el Premio Nobel de Física con su colega Tsung-Dao Lee. Su descubrimiento más impactante fue la violación de la paridad en las interacciones débiles, un principio que hasta entonces se consideraba inviolable en la física.
A lo largo de su vida, Yang ocupó cargos en instituciones emblemáticas como el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y la Universidad Stony Brook, de la que se retiró en 1999. Sin embargo, su conexión con China nunca se rompió. Desde 1999, enseñó en la Universidad Tsinghua, donde pasó parte de su infancia y donde, en un gesto de duelo, la institución oscureció los colores de su sitio web este sábado.

