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Chile: José Kast asume el mando presidencial en medio de tensiones con su predecesor Boric

La llegada de la ultraderecha en Chile marca una nueva etapa histórica democrática del país

Presidente electo de Chile José Antonio Kast

El próximo miércoles, el presidente electo José Antonio Kast asumirá el mando para guiar a Chile durante los próximos cuatro años. El líder y fundador del Partido Republicano de Chile llega al poder en medio de tensiones con el presidente saliente, Gabriel Boric. Aun así, ambos se comprometieron a garantizar un cambio de mando “ejemplar”.

A pocos días de la transición, los dos mandatarios sostuvieron una reunión de una hora en el Palacio de La Moneda, sede del Gobierno en Santiago, con el objetivo de intentar recomponer la relación tras el inédito choque que ha marcado el proceso de traspaso de poder.

El conflicto estalló el 3 de marzo a raíz de las controversias en torno a un proyecto de cable submarino chino de fibra óptica, lo que provocó una ruptura del diálogo político entre la administración saliente y la entrante, una situación sin precedentes recientes en la política chilena. Sin embargo, Kast llegó al palacio presidencial tras ser convocado por Boric el mismo día en que regresó a Santiago, luego de participar el sábado en la cumbre Escudo de las Américas, realizada en Miami y promovida por Donald Trump.

Después del encuentro se produjo un gesto hacia el presidente electo: aunque todavía no ha asumido el cargo, Kast ofreció una breve declaración desde el Palacio de La Moneda. En sus palabras, señaló que junto al izquierdista Boric coincidieron en que el traspaso de mando será “un acto republicano” que refleje la importancia que ambos otorgan a las instituciones del país. Además, expresó su deseo de que la ceremonia sea un gesto simbólico acorde con lo que merece la nación y que marque un cambio de mando ejemplar.

Presidente saliente Gabriel Boric y presidente electo José Kast

Elecciones en Chile

En su tercer intento, Kast se proclamó presidente electo en diciembre de 2025 tras lograr una amplia victoria sobre la candidata comunista Jeannette Jara. Con el 99 % de los votos escrutados, el republicano obtuvo el 58 % frente al 41 % de Jara, quien había sido la candidata más votada en la primera vuelta celebrada un mes antes.

“Chile nos ha dado un mandato; nos pide un cambio real que no admite excusas”, afirmó Kast en su primer discurso como presidente electo.

El líder republicano consolidó su triunfo gracias a la transferencia de votos de los candidatos de derecha que habían quedado fuera en la primera vuelta. Tras los resultados iniciales, recibió el respaldo del libertario Johannes Kaiser y de la representante de la derecha tradicional Evelyn Matthei. También captó una parte significativa del electorado del economista antisistema Franco Parisi, quien había obtenido cerca del 20 % de los sufragios.

Chile da un giro a la extrema derecha

Con promesas de campaña como la construcción de un muro en la frontera con Perú, la deportación de 300.000 inmigrantes en situación irregular y la construcción de nuevas cárceles, Kast, denominado en una biografía como el “mesías de la derecha chilena”, logró movilizar a más de siete millones de votantes.

De esta manera, la extrema derecha alcanza por primera vez la presidencia en democracia en Chile. Kast, de 58 años, es hijo de un exsoldado de la Wehrmacht. En su campaña basó gran parte de su discurso en la promesa de aplicar “mano dura” frente a la delincuencia y la migración irregular, una narrativa que gana cada vez más peso en el electorado de América Latina y que resultó clave para su victoria.

Sin embargo, pese a su amplia victoria electoral, Kast no contará con mayoría absoluta en el Congreso, por lo que deberá construir acuerdos políticos para avanzar en algunas de sus principales promesas de gobierno.

Con su llegada al poder comienza una nueva etapa en la historia del país, que por primera vez en décadas experimentará un gobierno de ultraderecha. Un escenario político inédito cuyos resultados se pondrán a prueba durante los próximos cuatro años.

Contexto social y económico

El país trasandino, iniciará la nueva etapa política en un contexto marcado por desafíos económicos y sociales. El próximo gobierno deberá enfrentar un escenario de desaceleración económica, presiones sobre el empleo y un debate interno sobre el rumbo del modelo económico. Durante la campaña, los temas de seguridad pública y migración dominaron el debate político, impulsados por el aumento de la percepción de inseguridad y la presión migratoria en el norte del país.

En el plano político, uno de los principales desafíos para el nuevo mandatario será construir mayorías en el Congreso para avanzar con su programa de gobierno, en un escenario parlamentario fragmentado que obligará a negociar con distintos sectores. A nivel internacional, analistas anticipan que la nueva administración podría redefinir algunas prioridades de política exterior, especialmente en áreas como comercio, seguridad regional y relaciones con las principales potencias económicas.

La elección también se inscribe en un contexto regional de fuerte polarización política en América Latina, donde varios países han experimentado cambios de signo ideológico en sus gobiernos durante los últimos años. En este escenario, el inicio de la nueva administración genera expectativas dentro y fuera del país, en un momento en que Chile busca mantener la estabilidad institucional mientras enfrenta demandas sociales acumuladas en la última década.

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