El dirigente del Partido Comunista de China Sr. Ma Hui mantuvo diálogo con periodistas latinoamericanos en Pekín.
A su vez advirtió que la imposición de aranceles a productos chinos podría resultar contraproducente para México, dado que muchas empresas mexicanas importan componentes y piezas intermedias de China para ensamblarlos y luego exportarlos a Estados Unidos. En su intervención ante medios latinoamericanos durante el Foro de Cooperación de Medios de la Franja y la Ruta 2025, Ma sostuvo que gravar esos insumos afectaría no solo a proveedores chinos, sino también a la competitividad y los intereses comerciales mexicanos.
Según el funcionario, aplicar aranceles a bienes chinos equivaldría a avalar la estrategia arancelaria de Estados Unidos, la cual, a su juicio, ha dañado el Estado de Derecho y las relaciones comerciales globales. Ma Hui insistió en que las penalizaciones comerciales no solo perjudican a China, sino que tienen efectos colaterales sobre las cadenas de valor regionales.
En el mismo encuentro, el viceministro elogió la postura de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en contra de cualquier intervención militar extranjera en territorio mexicano, en el contexto de la presión que Washington ha ejercido contra cárteles. Ma puso también el foco en las maniobras militares estadounidenses en el Caribe, interpretadas por Pekín como un intento de intimidación hacia Venezuela.
Ma Hui rememoró además la política estadounidense de responsabilizar a terceros por problemas relacionados con el narcotráfico, citando el caso de las acusaciones contra China por el fentanilo y sus precursores químicos. Afirmó que China ya incluyó esos precursores en su lista de control de exportaciones para limitar su salida.

El viceministro acusó a Estados Unidos de desplazar a sus embajadores para obstaculizar los acercamientos comerciales entre China y países latinoamericanos, y llamó a la región a unir esfuerzos en torno a un nuevo esquema de cooperación internacional y apoyo mutuo.
Ma Hui afirmó que China ha adoptado contramedidas frente a la política arancelaria de Estados Unidos y aseguró que Pekín no teme afrontar esas tensiones. Defendió que las negociaciones comerciales deben regirse por el respeto recíproco y expresó su oposición a medidas unilaterales como aranceles y la escalada de una «guerra comercial», que, dijo, socavan el orden económico internacional, el multilateralismo y el comercio libre.
Su discurso también incluyó una contundente crítica a la política estadounidense hacia América Latina, que describió como una reencarnación de la «Doctrina Monroe», acusando a Washington de tratar de controlar e interferir en los asuntos regionales y de sabotear la cooperación entre China y los países latinoamericanos. Ma calificó de «ridículas» las imputaciones de Estados Unidos sobre la supuesta promoción de la corrupción por parte de China y señaló que, históricamente, ha sido Estados Unidos quien intervino en la política interna de la región, incluso mediante acciones militares.
Para Ma, los aranceles aplicados por Washington dañan la recuperación económica global y vulneran principios de equidad y justicia en el orden internacional, ya que priorizan los intereses estadounidenses por encima del bien común.
América Latina como pilar del Sur Global
El viceministro subrayó que China considera a América Latina un actor clave dentro del «Sur Global». Más allá de la cercanía geográfica, destacó intereses y metas compartidas, como la participación en la gobernanza global y la defensa del multilateralismo y el libre comercio. Recordó las seis visitas del presidente Xi Jinping a la región como muestra del interés estratégico de Pekín y la construcción de una «Asociación de Cooperación Integral» fundamentada en la igualdad, el beneficio mutuo y el desarrollo conjunto.
Un eje importante de la relación, dijo Ma Hui, es la diplomacia entre partidos: el Partido Comunista de China mantiene vínculos con más de 700 formaciones y organizaciones políticas en 170 países, y en América Latina tiene relaciones con cerca de cien partidos en 30 naciones.
Finalmente, el viceministro instó a los medios de comunicación latinoamericanos a transmitir la postura exterior china, enfocada en la no injerencia, la igualdad soberana y la cooperación para el beneficio mutuo, contraponiéndola al modelo que atribuye a Estados Unidos.

