Todo está casi listo para el inicio de la próxima Copa del Mundo 2026, que se disputará en tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Esta edición mundialista contará con 48 selecciones y la Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA) remarca que será el torneo más importante del planeta.
Con el nuevo formato de competencia se jugarán 104 partidos, lo que genera una experiencia inédita para los aficionados al fútbol. En total habrá 12 grupos de cuatro equipos y una fase eliminatoria que comenzará a partir de los dieciseisavos de final. El cambio busca mayor inclusión y rentabilidad, aunque también genera debate sobre la calidad competitiva de la fase de grupos.

La discusión pasa, por un lado, por lo positivo de la apertura y la integración, y por otro, por el nivel futbolístico. El nuevo sistema permite que selecciones como Cabo Verde, Curazao, Jordania, Uzbekistán y quizás alguna más que llegue vía repechaje puedan debutar y vivir su primera experiencia mundialista, algo que con el formato anterior habría sido casi imposible. Además, se abren las puertas a nuevas historias épicas y sorpresas en las clasificaciones.
La FIFA mantiene su discurso de integración y confía en que será la Copa del Mundo más vista de la historia. Se espera una audiencia de miles de millones de personas, con una fuerte participación en la economía norteamericana y una alta afluencia de fanáticos. La población conjunta de los países clasificados para el Mundial 2026 suma alrededor de 3.400 millones de habitantes, lo que representa una porción sustancial de la población mundial y refleja el alcance global de este torneo ampliado. Sin embargo, el máximo rector del fútbol proyecta además más de 6,5 millones de espectadores presenciales a lo largo de toda la competición.
En este contexto, las ganancias que deje el Mundial para los organizadores aumentarán un 20%, con un incremento estimado de 640 millones de dólares en comparación con el equivalente al Mundial de 2018, que generó ingresos aproximados de 5.500 millones de dólares. Esto ayudará a garantizar aportes de hasta 5 millones de dólares por ciclo de Copa Mundial para cada una de las 211 federaciones miembros de la FIFA, además de crear fondos adicionales destinados a proyectos de desarrollo y otros programas.
Asimismo, la cantidad de partidos se podrá disputar en 39 días, aproximadamente diez más que en el formato con 32 equipos, según la FIFA. La carga particular de cada jugador no aumentará, ya que los cuatro equipos que alcancen la semifinal seguirán jugando un máximo de siete partidos. Recordemos que el Mundial se jugará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, con 16 sedes, marcando un impacto global, económico y deportivo de gran magnitud.
Sin embargo, con el aumento de selecciones, días de competencia y sedes, también surgen otros desafíos. Un caso puede ser el de Jordania, que integra el Grupo J, junto a los actuales campeones Argentina, Argelia y Austria. Más allá de la alegría nacional que implica la primera clasificación a un Mundial, una vez en el debut la realidad es otra y el desnivel entre los rivales puede resultar muy evidente.
Incluso el formato de clasificación, que premia a los mejores terceros de la fase de grupos para que avancen a la siguiente instancia, genera interrogantes. Muchos especialistas sostienen que la verdadera competitividad comenzará recién a partir de los octavos de final, lo que vuelve a instalar el debate entre la inclusión y el nivel futbolístico.
Otro desafío aparece en la logística. Jugar una Copa en tres países implica enormes distancias para selecciones y fanáticos, lo que convierte al torneo en un complejo experimento organizativo. Para el Mundial 2026, los equipos enfrentarán traslados masivos, con recorridos que en fase de grupos pueden oscilar entre 2.000 y más de 4.000 kilómetros, debido a la extensión geográfica de Canadá, Estados Unidos y México.
Algunas selecciones como Cabo Verde, Uruguay y España podrían recorrer distancias superiores a los 2.300 kilómetros solo en la primera fase. Por ejemplo, Uruguay deberá viajar desde Miami a Ciudad de México para enfrentar a España en la última jornada de su grupo, lo que implica más de 3.000 kilómetros de traslado. En otros casos, equipos como Argelia, Sudáfrica y Colombia también tendrán desplazamientos extensos, con proyecciones que podrían alcanzar los 10.000 kilómetros en caso de avanzar de ronda.

En concreto, durante la fase de grupos, el ganador del repechaje UEFA A, posiblemente Italia, Gales, Irlanda del Norte o Bosnia y Herzegovina, sería el que recorra la mayor distancia, superando los 5.000 kilómetros entre Toronto, Los Ángeles y Seattle. Le siguen selecciones como Argelia, el ganador del repechaje UEFA D y Sudáfrica. Todo esto implica un desgaste considerable para los jugadores, que en muchos casos llegan al Mundial al límite de su rendimiento físico, al que se suma el esfuerzo económico y logístico de los hinchas, con gastos en traslados, hoteles y otros costos asociados.


En el caso de Uruguay «el esfuerzo económico y logístico de los hinchas (que pueden costearse asistir al evento) con gastos de traslados, hoteles y otros costos asociados» podría en verdad tener en cuenta la realidad de la enorme mayoría –casi absoluta– de quienes se quedarán en casa durante el mundial.
Considerando que para los ingresos de los uruguayos «de a pie» los precios son desorbitantes, pasajes aéreos, hotelería, gastronomía y transporte localizado pues a nivel de nuestra economía doméstica de cada día sería mejor pensar seriamente en «sacrificar unos pesos» e invertir en una tele de 100 pulgadas y un parrillero nuevo, bienes sólidos que quedarán en el patrimonio familiar, en contraste con algunas fotos fuera de foco y videos temblorosos más otras experiencias que pueden no ser tan agradables de vivir, sobre todo en el país sandwich entre Canadá y México.
En fin, si uno es joven y vende la moto comprada en cuotas y el cachilo del viejo, pues la aventura promete sin dudas nuevas experiencias.
O si uno tiene «la mosca loca» pues puede agregar ir a presenciar este evento deportivo único como otra experiencia a su larga historia de viajero internacional.
Pero si uno es uno de esos «verdaderos guapos que los lunes de mañana se levanta sin chistar» pues nuestra humilde sugerencia es la de optar por la tele de 100 y el parrillero… Los pocos pesos estarán mejor en casa que siendo parte de los «640 millones de incremento» en el monedero de la FIFA…
Salud, y a cebar otro mate.