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Cuba y EE.UU un conflicto por mas de seis décadas

David contra Goliat: Cuba y 64 años de resistencia 

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se refirió a la situación económica y social del país como sumamente compleja. 

Cuba sufre un bloqueo económico por más de seis décadas
Cuba sufre un bloqueo económico por más de seis décadas

En un contacto con medios, el mandatario describió un escenario de carencias y dificultades que atribuyó directamente al bloqueo económico financiero y comercial que Estados Unidos impone por más de 63 años a la isla. “Siempre hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes y de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, expresó.

Las declaraciones del dirigente cubano se producen en un contexto de recrudecimiento de las tensiones. Apenas un día después de la captura en Venezuela del presidente Nicolás Maduro, al mandatario estadounidense Donald Trump la prensa le consultó sobre una posible acción similar en Cuba. 

La respuesta, tan solo un día después del ataque a la República Bolivariana, no apuntó a una intervención militar. Sino a una expectativa de colapso interno. “No creo que necesitemos ninguna acción. Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”, afirmó Trump.

El presidente de Cuba, Díaz-Canel afirmó que está dispuesto al diálogo sin presiones
El presidente de Cuba, Díaz-Canel afirmó que está dispuesto al diálogo sin presiones

Posteriormente, a fines de enero, Trump insinuó que existían conversaciones con autoridades cubanas. “Cuba es una nación en crisis… estamos hablando con la gente de Cuba, con las altas esferas de Cuba, para ver qué pasa. Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, declaró. 

Este marco de presiones económicas y declaraciones públicas que según Trump anticipan una implosión nacional configura el entorno en el que Díaz-Canel expresó su disposición al diálogo. “Sin presiones, sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia”.La respuesta cubana no se ha basado en el resentimiento, sino en la continuidad; no en la rendición, sino en la memoria aplicada; no en emular al opresor, sino en consolidar su propio proyecto.

En estos escenarios siempre es el pueblo el que más sufre. Por años, las implicaciones de la política estadounidense se materializan en la vida diaria del cubano de “a pie”. Dada las últimas declaraciones del presidente norteamericano de “petróleo cero para Cuba” junto a esto la imposición de aranceles a países que presten su ayuda, la situación de la mayor de las Antillas se ha recrudecido. 

Universidad de la Habana adoptó medidas ante la actual situación energética
Universidad de la Habana adoptó medidas ante la actual situación energética

Su “diana» no es un gobierno, sino toda una sociedad. Su fundamento no es legal, sino vindicativo; no busca la negociación, sino servir de escarmiento. En este sentido, evidenciamos la medida adoptada por la Universidad de La Habana. Pospuso su Congreso Universidad 2026 y extendió la modalidad semipresencial en todas sus carreras por un período de 30 días. La institución argumentó que la decisión responde a la compleja situación energética nacional. Derivada del recrudecimiento del bloqueo energético.

Sin dudas un ejemplo de depresión sistémica. El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” para justificar sanciones contra cualquier entidad que suministre combustible a Cuba. La administración cubana denuncia que esta normativa viola el derecho internacional y atenta contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Podemos decir que la actual administración anhela el fracaso del Estado cubano. Lo cual se materializa en sanciones diseñadas para estrangular fuentes vitales de energía como combustible. Un objetivo declarado, según la retórica de Trump, es llevar a Cuba a un punto de crisis tal que se vea forzada a un “acuerdo” en los términos que Washington dicte. La persistencia de Cuba ante la presión externa no es resultado de un azar ni de un idealismo pasivo. Es consecuencia de una capacidad política y revolucionaria que ha logrado contrarrestar los efectos del cerco. Transformando la desventaja en un enfoque práctico, la falta de recursos en un modo de comunicación y la presión constante en una conciencia colectiva articulada.

Hoy David y Goliat  se presentan como un patrón histórico donde la lucha entre fuerzas desiguales se sostiene cuando los principios se anteponen a la mera correlación de poder. Frente al esfuerzo del poder imperial, respaldado por sus instrumentos financieros, militares y comunicativos, por establecer una narrativa de fatalidad, la experiencia cubana contrapone la historia de lo factible, entendida no como un sueño, sino como una práctica social mantenida por décadas de presión.

Estas medidas afectan directamente a la población
Estas medidas afectan directamente a la población

La administración Trump no representó una excepción, sino una expresión exacerbada de la misma lógica imperial de intimidación y castigo ejemplarizante. Esta vez sin el refinamiento diplomático habitual. Ante esta manifestación descarnada de poder, la reacción cubana se basó en una mayor organización. Y una cultura política más sólida junto a una profundización de sus símbolos.

El bloqueo pretende generar no solo carencia material, sino también una pérdida de significado. A esto, el proceso revolucionario contrapone un marco de dignidad que otorga un valor superior a cada acto de resistencia. No se trata de glorificar la adversidad, sino de entender cómo una comunidad se niega a que su identidad sea definida por los términos de su adversario.

En este contexto, la lucha cotidiana es un ejercicio de conciencia: reconocer la superioridad material del oponente sin aceptar su dominio intelectual o moral. Lo que resulta inadmisible para Estados Unidos es que Cuba, pese a sus cadenas, ha logrado victorias admirables desde todos los frentes de la sociedad y a nivel internacional. La isla es la prueba tangible de que un sistema de valores alternativo no solo es viable, sino operativo. 

Cuba ha convertido su posición vulnerable en un principio moral, su exposición en una enseñanza política y su resistencia en una expresión de solidaridad organizada. David no se transforma en Goliat al derrotarlo; lo supera manteniendo su propia esencia. La lección esencial es triunfar sin adoptar la naturaleza del adversario.

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2 Comentarios

  1. En Cuba, la dictadura convirtió el bloqueo en religión mientras continúa «gobernando» de espaldas al pueblo, apoyada en el empleo de la fuerza como único respaldo.

  2. FRENTEAMPLISTA: SÓLO VOS PODÉS SER TAN OBTUSO PARA ESTAR DE ACUERDO CON EL GOBIERNO DE CUBA…LAS «MOMIAS» ESTÁ ATORNILLADAS AL PODER HACE 60 AÑOS, ESPECIALMENTE EL «CHINO» RAÚL CASTRO…CLARO !! VOS NO VIVÍS EN CUBA…TE LA HAGO FÁCIL, PREGUNTALE A ALGÚN CUBANO QUE TE CRUCES CÓMO ES EL GOBIERNO DE CUBA Y TODAS LAS PELOTUDECES QUE DICE ESTE ARTÍCULO Y DEJA QUE TE ILUMINE….YO, POR CIERTO, SOY MILITANTE DE TRUMP Y DE DERECHA, DE LO CONTRARIO, VIVIRÍA EN COREA DEL NORTE.

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