Valie Export, una de las artistas más provocadoras y rupturistas del siglo XX, falleció en Viena a los 85 años. Su obra, profundamente feminista, utilizó su propio cuerpo como herramienta principal para desafiar el voyeurismo masculino, la misoginia en los medios de comunicación y los roles de género impuestos por la sociedad.
Export es especialmente recordada por dos performances legendarios de finales de los años 60. En “Action Pants: Genital Panic” (1968) entró a un cine de Múnich vestida con pantalones sin entrepierna. Mientras caminaba por el pasillo declaró que ahora verían en la realidad lo que normalmente veían en la pantalla. Un año después, una fotografía icónica la muestra con una ametralladora en las manos, reforzando el carácter confrontacional de la pieza.
En “Tap and Touch Cinema” (1968) se ató una caja al pecho como si fuera un pequeño cine. La obra fue presentada en Viena y en otras ciudades europeas. Export cuestionaba la mirada masculina y reclamaba el control del cuerpo femenino como territorio político y artístico.
A lo largo de más de cuatro décadas exploró la relación entre el cuerpo, el entorno, la cultura y el poder. Fue pionera en el uso del performance y el video como medios de expresión radical. Su influencia se extendió a generaciones posteriores de artistas feministas y queer.

