La Administración de Donald Trump ha anunciado que ha desplegado un portaaviones en Latinoamérica, en plenas tensiones con Venezuela por la campaña militar estadounidense respecto al narcotráfico en la región, que se ha saldado con decenas de muertos en bombardeos en aguas del Caribe y el Pacífico.
La Armada de Estados Unidos ha informado a través de un comunicado de que el portaaviones ‘USS Gerald R.Ford’ ha ingresado el 11 de noviembre al área de responsabilidad del Mando Sur (Southcom), después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenara «apoyar la directiva» de Trump para «desmantelar las organizaciones criminales transnacionales y combatir el narcoterrorismo».
«La mayor presencia de fuerzas estadounidenses en el área de responsabilidad del Southcom reforzará la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorizar e interrumpir las actividades y actores ilícitos que comprometen la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos y nuestra seguridad en el Hemisferio Occidental», ha declarado el portavoz del Pentágono, Sean Parnell. Para Washington, este despliegue de fuerzas –que incluye a 4.000 uniformados y decenas de aeronaves a bordo– «mejorará y reforzará las capacidades existentes para desarticular el narcotráfico y debilitar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales», agregando que «proporciona» una «mayor capacidad para proyectar poder mediante operaciones sostenidas en el mar».
En este sentido, ha explicado que el ‘USS Gerald R.Ford’ «puede catapultar y recuperar simultáneamente aeronaves de ala fija en su cubierta de vuelo, de día o de noche, en apoyo de las operaciones encomendadas». Así, «reforzará» las fuerzas conjuntas ya desplegadas en la región «para derrotar y desmantelar las redes criminales que explotan nuestras fronteras y dominios marítimos compartidos».

