El acuerdo de asociación y libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), negociado durante más de 25 años, se encuentra en su momento más crítico. Se espera que en el días de hoy los representantes permanentes de los 27 países de la UE votarán en Bruselas si autorizan la firma del pacto, que crearía la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de habitantes.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció ayer de manera oficial que Francia votará en contra del acuerdo. En un comunicado publicado en la red X y respaldado por declaraciones a la prensa, Macron justificó su decisión alegando un «rechazo político unánime» en Francia, reflejado en debates recientes en la Asamblea Nacional y el Senado. Macron reconoció «progresos indudables» logrados por la Comisión Europea gracias a las presiones francesas, como un «freno de emergencia» para suspender importaciones agrícolas si desestabilizan el mercado europeo.
También Cláusulas de reciprocidad («cláusulas espejo») que exigen a los productos de Mercosur cumplir normas sanitarias, ambientales y de pesticidas similares a las europeas y delanto de fondos agrícolas por 45.000 millones de euros y reducción de aranceles en fertilizantes.
Sin embargo, insistió en que el acuerdo es «de otra época», negociado sobre bases antiguas (mandato de 1999), con ganancias económicas limitadas para Europa y riesgos para la soberanía alimentaria francesa. Este anuncio llegó en medio de protestas masivas de agricultores franceses, que hoy bloquearon París con tractores, llegando al Arco del Triunfo y la Torre Eiffel, bajo consignas como «No al Mercosur».
Otros países en contra
Francia no está sola ene sta posición. Irlanda, Polonia, Hungría y posiblemente Austria también votarán en contra, citando impactos negativos en sus sectores agrícolas (especialmente carne vacuna y lácteos).
El gran giro llegó con Italia, que parecía dudar pero ahora apoya el acuerdo tras las concesiones de Bruselas. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, confirmó que Roma ve el pacto como una «oportunidad» con «salvaguardias adecuadas». Este apoyo es decisivo: sin Italia, Francia podría haber formado una minoría de bloqueo (al menos 4 países sumando 35% de la población UE). Con Italia a favor, la mayoría calificada (15 países representando 65% de la población) parece asegurada. Países como Alemania, España, Países Bajos y los escandinavos respaldan firmemente el acuerdo, viéndolo como estratégico ante el proteccionismo de EE.UU.
Si se aprueba en esta jornada la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajaría a Paraguay para firmar el acuerdo posiblemente el 12 de enero. Incluso con firma, el pacto necesitará ratificación por parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo, un proceso que puede demorar meses o años y Francia ya anticipa luchar allí. El acuerdo eliminaría aranceles en 91% del comercio bilateral con beneficios para Europa en autos, maquinaria y vinos y para Mercosur en agroalimentos con cuotas limitadas.


Y el voto de Milei también en contra…