El aumento de Candida auris: El hongo resistente que alerta a los sistemas de salud

Se trata de una de las mayores amenzas en los centros de salud.

Candida auris: Entre 2022 y 2024, se notificaron 13.507 casos clínicos en EE.UU.

Candida auris (C. auris), un hongo levaduriforme emergente y multirresistente, se ha convertido en una de las mayores amenazas en centros de salud a nivel mundial. Descubierto por primera vez en 2009 en Japón con muestras retrospectivas de Corea del Sur desde 1996, este patógeno ha proliferado rápidamente, especialmente en entornos hospitalarios. En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han reportado un incremento sostenido de casos clínicos. De menos de 100 en 2016 a más de 6.300 nuevos casos en 2024, con un total acumulado que supera los 13.000 en años recientes.

Entre 2022 y 2024, se notificaron 13.507 casos clínicos en EE.UU., pasando de 2.882 en 2022 a 4.428 en 2023 y 6.197 en 2024. Aunque el ritmo de aumento se ha ralentizado del 95% anual en periodos previos al 39,9% entre 2023-2024, la tendencia sigue al alza. La mayoría afecta a adultos mayores de 45 años (87,8%), predominantemente hombres (61%), y se detecta principalmente en hospitales de atención aguda (76,6%) y de cuidados agudos a largo plazo (17,8%). Las muestras más comunes son orina (31,5%) y sangre (30,2%).

  1. auris destaca por su alta resistencia a los antifúngicos. Muchas cepas resisten fluconazol, alrededor del 95-96% en análisis recientes, anfotericina B y equinocandinas, los tratamientos de primera y segunda línea. Esto complica su manejo y eleva la mortalidad, que puede superar el 30-60% en infecciones invasivas como candidemia, una infección en el torrente sanguíneo.

El hongo coloniza fácilmente la piel y superficies ambientales, formando biofilms resistentes a desinfectantes comunes. Se transmite por contacto mano-piel o a través de equipos médicos contaminados. Factores que impulsaron su expansión incluyen la pandemia de COVID-19: uso masivo de antibióticos de amplio espectro, overcrowding en hospitales, ventilación mecánica prolongada y escasez de personal, que debilitaron las medidas de control de infecciones.

Síntomas y diagnóstico

Los síntomas no son específicos. Van desde fiebre hasta escalofríos que no responden a antibióticos, hipotensión, taquicardia o signos de sepsis. En infecciones invasivas puede afectar sangre, heridas, oídos, tracto urinario o pulmones. El diagnóstico requiere cultivos y pruebas moleculares específicas, ya que se confunde fácilmente con otras Candida. Los CDC recomiendan screening en pacientes de alto riesgo para detectar colonización asintomática.

Aunque el foco actual está en EE.UU., C. auris se ha detectado en más de 60 países. Brotes significativos ocurren en India, Sudáfrica, Colombia y España. En algunos estados de EE.UU. como Nueva York, Nueva Jersey, Illinois y Missouri, la transmisión local es endémica. En 2026, se reportan miles de casos acumulados, con alertas en Filadelfia y otros lugares por aumentos del 100% o más en periodos cortos.

La clave está en la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS), que van desde higiene estricta de manos con alcohol o jabón hasta el aislamiento de contacto para pacientes colonizados o infectados. Los CDC enfatizan que C. auris no representa un riesgo alto para la población sana general, pero sí para inmunocomprometidos, diabéticos, pacientes con catéteres, cirugía reciente o estancias prolongadas en UCI.

El aumento de Candida auris refleja un problema mayor. Se trata de la resistencia antimicrobiana (RAM), catalogada por la OMS como una de las diez principales amenazas globales. Expertos advierten que sin intervenciones agresivas con mejor diagnóstico rápido, investigación de nuevos antifúngicos y cumplimiento estricto de protocolos podría volverse aún más intratable.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Salud