Recibir la noticia del parte médico de que padeces algún tipo de cáncer puede ser un golpe muy duro para la autoestima personal y del núcleo familiar. El miedo y las incógnitas comienzan a aparecer, lo que genera que no solo la parte física se vea afectada, sino también la salud mental.
En la actualidad, la lucha contra el cáncer es una batalla ardua que está enfrentando la salud mundial. Si bien es cierto que cada día aparecen nuevos avances científicos para superar estos padecimientos, todavía hay muchos vacíos que llenar para lograr tratamientos 100% efectivos en todos los tipos de sarcomas.
Junto a eso, los médicos especialistas deben combatir los diagnósticos tardíos que indudablemente disminuyen las probabilidades de supervivencia. Pero ahora aparece una nueva barrera en esa lucha contra el cáncer y se trata del miedo innecesario a la caída del cabello y a las uñas quebradizas y descoloridas provocadas por el tratamiento del cáncer; esto podría llevar a muchos pacientes a evitar o retrasar el tratamiento que salva vidas, es lo que señala un nuevo estudio piloto.
Muchas personas malinterpretan cuán comunes son estos efectos secundarios durante el tratamiento del cáncer, según los hallazgos publicados en la edición de agosto de la revista Journal of Drugs in Dermatology. Como resultado, algunos dicen que se inclinan a rechazar el tratamiento.
Por ejemplo, los resultados indican que más de la mitad (52%) de las personas encuestadas creían que el tratamiento contra el cáncer definitivamente causa pérdida de cabello. Además, un tercio dijo que el miedo a la pérdida permanente del cabello podría hacer que rechazaran el tratamiento contra el cáncer.
Pero estudios anteriores han encontrado que sólo alrededor de la mitad de los pacientes con cáncer experimentan pérdida de cabello durante la quimioterapia clásica, y menos de un 15 por ciento entre los que reciben quimioterapia dirigida, dijeron los investigadores. Por otro lado, solo alrededor de la mitad de los sobrevivientes de cáncer necesitan visitar a un dermatólogo por los efectos secundarios que ocurrieron durante el tratamiento.
Sin embargo, el miedo en torno a estos efectos secundarios hizo que muchos que nunca habían tenido cáncer admitieran renuencia al tratamiento. Aproximadamente 1 de cada 4 personas dijo que podría rechazar el tratamiento contra el cáncer debido a la preocupación por perder temporalmente las cejas o las pestañas (27%) o desarrollar una decoloración permanente de las uñas (24%).
Debido a esto, es fundamental la promoción y divulgación de políticas públicas informativas sobre los efectos secundarios que producen estos tratamientos, que, si bien son bastante fuertes, son la única cura 100% comprobada científicamente para combatir estos tumores. Así mismo, es fundamental que los pacientes con cáncer compartan sus preocupaciones con respecto a lo que pueda ocurrir con su cuerpo con el tratamiento con su equipo de atención médica.

