El Ministerio de Salud Pública presentó el informe estadístico sobre el suicidio en Uruguay correspondiente al año 2025, el cual revela una reducción en la cantidad de fallecimientos por esta causa. Durante el año pasado se registraron 668 muertes por autoeliminación, lo que representa un descenso frente a los 764 casos computados en 2024. Con este indicador, la tasa de mortalidad se situó en 19,16 casos por cada 100.000 habitantes, el registro más bajo desde 2015, alejándose del pico histórico de 2022, año en el que se reportaron 823 decesos.
A pesar de la tendencia a la baja, las autoridades sanitarias enfatizaron que el escenario epidemiológico nacional continúa siendo preocupante y exhibe una marcada disparidad según el género y la edad. El informe técnico detalla que el 79% de las personas que perdieron la vida en 2025 fueron hombres, mientras que el 21% fueron mujeres. Los tramos etarios con mayor incidencia y tasas de mortalidad más elevadas se localizaron de forma específica en la población de 80 años o más y en la franja joven que va de los 30 a los 34 años.
En contraposición, el comportamiento de los Intentos de Autoeliminación muestra un perfil inverso en cuanto a género. El sistema de registro en tiempo real del ministerio detectó un total de 6.140 intentos de autoeliminación que involucraron a 5.144 personas, de las cuales el 72% corresponde al sexo femenino. Ante esta realidad de carácter multifactorial, la Comisión Nacional Honoraria de Prevención del Suicidio anunció el desarrollo de planes colectivos en 18 departamentos y convocó a una jornada de buenas prácticas para el próximo 24 de julio, recordando que la línea telefónica gratuita de apoyo sigue operativa a través del 0800 0767 o por celular mediante el *0767.

