//

En Uruguay, el debate sobre el pasado reciente nunca se cierra del todo.

El relato del pasado reciente y la ofensiva por la impunidad

En Uruguay, el debate sobre el pasado reciente nunca se cierra del todo.

Justicia y pasado reciente
Justicia y pasado reciente

Cada tanto, retorna con nuevas voces que pretenden reescribir la historia, relativizar responsabilidades o sembrar dudas sobre hechos que fueron investigados, documentados y reconocidos internacionalmente. Hoy asistimos a una nueva ofensiva discursiva que sostiene que “no hay pruebas” para que los militares procesados por crímenes de la dictadura estén detenidos. No es una postura novedosa, pero sí es una señal preocupante del clima político y cultural que algunos intentan instalar.

En primer lugar, conviene recordar lo elemental: los procesamientos y condenas a represores no son fruto de venganza política ni de arbitrariedades judiciales. Son resultado de años de trabajo jurídico, testimonios, peritajes, archivos desclasificados, informes forenses y documentación producida por organismos nacionales e internacionales. Uruguay ha actuado en consonancia con el derecho internacional de los derechos humanos, que establece con claridad que los crímenes de lesa humanidad —torturas sistemáticas, desapariciones forzadas, asesinatos, violencia sexual— son imprescriptibles y deben ser investigados con diligencia.

Afirman algunos sectores que los presos por delitos de la dictadura son “ancianos sin pruebas en su contra”. Esta simplificación parte de una lógica peligrosa: creer que la edad borra responsabilidades o que el paso del tiempo anula la verdad. Pero la Justicia no actúa sobre conjeturas, sino sobre hechos probados. No hay ni un solo caso en el que se haya dictado prisión sin evidencia suficiente. Por el contrario, lo que durante décadas faltó no fueron pruebas, sino voluntad política para investigarlas, especialmente durante la vigencia de la Ley de Caducidad.

A ello se suma otra dimensión: muchas de las pruebas existieron siempre en los propios archivos militares, ocultos a la Justicia hasta que decisiones políticas más recientes permitieron abrirlos parcialmente. Los testimonios de sobrevivientes —coincidentes, reiterados, sólidos— constituyen evidencia válida en casos de terrorismo de Estado, tal como ha reconocido la jurisprudencia internacional. Pretender desacreditarlos es desconocer el valor de la memoria viva y reproducir mecanismos históricos de silenciamiento.

Cuando se dice que “no hay pruebas”, en realidad se está construyendo un relato político orientado a reinstalar la impunidad. Es un discurso que busca desgastar el consenso democrático que Uruguay ha logrado sobre la necesidad de verdad y justicia. No se trata solo del pasado: se trata del tipo de sociedad que queremos. Una donde el poder militar quede nuevamente por encima de la ley, o una donde todos —incluso quienes tuvieron armas y mandó— respondan por sus actos.

La democracia uruguaya no se fortalece negando crímenes, sino enfrentándolos con verdad. No se afianza cuestionando a la Justicia, sino respetando su independencia. Lo peligroso no es que algunos condenados estén presos; lo peligroso es que volvamos a una lógica donde la violencia estatal quede sin consecuencias.

Comparte esta nota:

3 Comentarios

  1. ESTA MUJER PIFIA Y MUY ERRADA ESTA, DESCONOCE LAS INSTANCIAS QUE SE DESARROLLARON ALGO DESPUES DE AMNISTIA PARA LOS ASESINOS TERRORISTAS, LA PRIMERA FUE VOTADA EN EL PARLAMENTO. LUEGO FUE VOTADA POR LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA. LUEGO POR VOTO DE LA CIUDADANIA (LA 1º VEZ) LUEGO ANTE LOS ARGUMENTOS ESTUPIDOS QUE EL PUEBLO HABIA VOTADO «mal» POR TEMOR ???? SE LLAMO A UN 2º PLEBISCITO…. EN EL QUE TAMBIEN EL PUEBLO VOTO POR MANTENER LA LEY DE CADUCIDAD PERO ¿QUE OCURRIO? QUE EL PICHAJE DECIDIO QUE ¡HABIA QUE INTERPRETAR LA LEY! LO QUE SE TRADUJO EN ESTE CATASTROFICO MOMENTO EN QUE VIVIMOS……… AHORA HABLAN DE QUE EL URUGUAY ACEPTO LA NORMATIVA DEL PACTO DE ROMA…… PERO SE OLVIDAN QUE ESE NO NO NO NO NO ERA RETROACTIVO….. POR LO TANTO ESTABA VIGENTE TODO LO QUE EL PUEBLO HABIA VOTADO EN LAS DOS OPORTUNIDADES, PERO PARA EL LUMPEN ….. TAMPOCO FUE SUFICIENTE… PUES EL CUERVO PERCIBALLE, SI ESE MISMO QUE TUVO UN FAMILIAR TUPAMARO ASESINO….. SE DEDICO A LLEVAR A LA CARCEL A CUALQUIERA……PERO COMO NO LOS PUEDE ENCARCELAR POR LA CAUSA EN CUESTION, LO HACE POR CUALQUEIR ASUNTO QUE SE LE OCURRA….. ESA ES LA VERDAD. MIENTRAS TANTO SIGUEN APARECIENDO MAS Y MAS «desaparicos» ¿POR QUE RAZON? PARA COBRAR SI SI SI PARA COBRAR IBDEMNIZACIONES………….ENTONCES TODO SE TRANSFORMO EN UN NEGOCIADO, Y SIN VERDAD NI JUSTICIA……

  2. Siempre hay obsecuentes que les hacen los mandados a los patrones, que siguen siendo sus patrones aunque estén en cana por sus crímenes de lesa humanidad. Y sí son crímenes de lesa humanidad, lo dicen las leyes, no sólo nuestro Código Penal sino el de la ONU. Estos genocidas, tuvieron todas las garantías del debido proceso en los juicios. Gozaron de años de impunidad disfrutando de un muy buen pasar económico y dispusieron de buenos abogados para su defensa. Están en cárceles VIP y ahora se mandan la parte de pobres viejitos, y siempre hay carneros y lacayos. dicho con el mayor respeto que piden piedad, lago que jamás mostraron cuando torturaban, violaban y secuestraban niños. Y por favor, basta de la Estupidez (sí, con mayúscula)de que fueron presos locos de la vida porque después, al cabo de 50 años reclamarían indemnizaciones, algo que nadie puede decir en serio.

  3. Parece que la historia reciente se redujera a los abusos de la autoridad cometidos durante el período dictatorial. Nadie habla, en cambio, de los crímenes y otros delitos cometidos antes por las organizaciones sediciosas. Nadie menciona a las víctimas, nadie recuerda las fechas; de eso no se habla… Hay que contar toda la historia.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Derechos Humanos