“El Significado de la Masonería”: Un libro de Walter L. Wilmshurst

Publicado originalmente en 1922, este libro de Walter L. Wilmshurst desmonta la visión superficial de la masonería como un simple club social o benéfico. El autor, masón de larga trayectoria, revela que los grados de Aprendiz, Compañero y Maestro conforman un sistema sacramental de regeneración espiritual.

El autor advierte que los secretos más profundos no se comunican con palabras, sino que se experimentan
El autor advierte que los secretos más profundos no se comunican con palabras, sino que se experimentan

Walter L. Wilmshurst escribió “El Significado de la Masonería” para los miembros de la Gran Logia Unida de Inglaterra, aunque su mensaje trasciende cualquier frontera geográfica o institucional. El autor, vinculado a la orden durante más de treinta y dos años, detectó una carencia profunda en la formación de sus hermanos: la mayoría desconocía el verdadero propósito de los ritos que practicaban. 

Frente a la tendencia a reducir la masonería a un código moral elemental, a una red filantrópica o a un agradable complemento de la vida social, Wilmshurst propone devolverle su sentido original. El de un sistema de iniciación destinado a responder las tres preguntas fundamentales de todo hombre reflexivo: ¿qué soy?, ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy?

El volumen se estructura en cinco capítulos, aunque los primeros tres se centran en el simbolismo de los grados de artesanía, el cuarto aborda la Orden del Santo Arco Real como culminación del proceso. El quinto establece la relación directa, aunque atenuada, entre la masonería moderna y los antiguos misterios.

Walter L. Wilmshurst

Wilmshurst cita a Dionisio Areopagítico para recordar que toda jerarquía tiene como objetivo la deificación del iniciado, es decir, la unión con la Fuente de la Vida. Una de las tesis centrales del libro sostiene que la leyenda de Hiram Abiff, el arquitecto asesinado cuyo secreto se pierde y luego se recupera simbólicamente, es en realidad, una parábola de la caída del hombre y de su posterior restauración. 

Wilmshurst enfatiza que la masonería no es una religión, pero sí un sistema filosófico y religioso expresado en forma de ceremonial dramático. Sus tres grados corresponden a tres fases sucesivas de purificación, iluminación y unión. El primer grado, el de Aprendiz, es el camino de la autodisciplina, el despojamiento de los metales de la codicia y la pureza de pensamiento.

El segundo grado, el de Compañero, introduce al análisis de la mente, al desarrollo de la razón y al descubrimiento del centro sagrado dentro de uno mismo, ese punto dentro del círculo del que ningún masón puede errar. El tercer grado, el de Maestro, culmina con el sacrificio voluntario del yo natural, la crucifixión simbólica y el acceso a esa vida regenerada que ya no teme a la muerte porque ha aprendido a morir cada día.

El autor advierte que los secretos más profundos no se comunican con palabras, sino que se experimentan. Por eso insiste en que la Orden necesita recuperar la enseñanza esotérica, abandonar la mera repetición de catecismos y formar a sus miembros en la ciencia del autoconocimiento. De lo contrario, la masonería degenerará en una institución más, presa del materialismo y la superficialidad.

Uno de los pasajes más sugerentes del libro compara el pavimento ajedrezado de la Logia, con sus cuadros blancos y negros, con la vida dual en la que todos nos movemos: placer y dolor, acierto y error, luz y sombra. El masón no debe huir de esa dualidad, sino aprender a caminar sobre ella, trascenderla, dominar sus pasiones y alcanzar la serenidad incluso en medio de la tormenta. 

El estilo del libro es denso, erudito y a la vez devocional donde Wilmshurst escribe como un un creyente que ha encontrado en la masonería una vía de transformación real. Su tesis final dice que la masonería moderna, a pesar de sus limitaciones y de su olvido de las prácticas más rigurosas de los antiguos misterios, conserva el esqueleto de una ciencia espiritual completa.

Basta con que sus miembros se tomen en serio el símbolo y se atrevan a vivir lo que representan. Publicado por primera vez en 1922, el libro ha conocido múltiples ediciones y sigue siendo una obra de referencia para quienes buscan comprender la masonería más allá de sus aspectos externos. 

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