Desde la ocupación de territorios en 1967, la situación ha sido tensa, con numerosos episodios de violencia, desalojo de comunidades palestinas y expansión de asentamientos israelíes.
La situación en Gaza, en particular, ha sido crítica, con bloqueos que han afectado severamente la vida cotidiana de sus habitantes y han generado una crisis humanitaria.Las acusaciones de genocidio se basan en la percepción de que las acciones israelíes buscan causar daño a la población palestina en un contexto de ocupación prolongada y conflicto.
Las afirmaciones sobre genocidio en Gaza es un tema ya indiscutido. Muchas organizaciones y activistas de derechos humanos han denunciado las acciones de Israel en Gaza, especialmente durante los conflictos armados, como violaciones graves de los derechos humanos y del Derecho Internacional. Estas denuncias incluyen el uso desproporcionado de la fuerza, ataques a civiles y la destrucción de infraestructura esencial.
El término «genocidio» se refiere a actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Israel cumple desgraciadamente las políticas y acciones en Gaza que alinean con esta definición.
La búsqueda de una solución pacífica y justa sigue siendo un desafío significativo en la región.
La reciente aprobación por parte del Gabinete de Seguridad de Israel para ocupar la ciudad de Gaza constituye una grave violación del Derecho Internacional, lo que dificulta aún más la posibilidad de avanzar hacia una solución pacífica del conflicto. Esta decisión también amenaza con intensificar la crisis humanitaria en la Franja de Gaza.
En este contexto la «Declaración de Nueva York sobre el Arreglo Pacífico de la Cuestión de Palestina y la Aplicación de la Solución de Dos Estados» es donde Uruguay alinea y donde el criterio de paz más predomina.
Es importante destacar la disposición de los países firmantes a reconocer al Estado de Palestina, lo que busca fomentar un diálogo constructivo y contribuir a la integración regional.
Uruguay desde el gobierno también reconoce la necesidad de establecer una estructura sólida para el «día después» del conflicto en Gaza, que incluya planes concretos para la reconstrucción de la región y el desarme de Hamás.
Pero desde esta sección del diario no dejaremos de decir que el estado Israeli aplica una política GENOCIDA.

