«Escudo de las Américas»

Una coalición regional promovida por Estados Unidos reúne actualmente a 16 países del continente americano con el objetivo de coordinar posiciones políticas, fortalecer la cooperación regional y abordar distintos desafíos estratégicos en la región.

Según la información más reciente de esta jornada, la iniciativa está integrada por 13 países (contando a Estados Unidos), tras la firma de la «Carta de Doral» .

A continuación, se detallan los países miembros según los acuerdos y cumbres celebradas en Miami:

«Escudo de las Américas»

Coalición regional impulsada por Estados Unidos reúne a 16 países de América

Una coalición regional promovida por Estados Unidos reúne actualmente a 16 países del continente americano con el objetivo de coordinar posiciones políticas, fortalecer la cooperación regional y abordar distintos desafíos estratégicos en la región.

El grupo está integrado por una serie de naciones de América Latina y el Caribe que participan en encuentros ministeriales y espacios de coordinación política impulsados por Washington.

Entre los miembros que forman parte de esta coalición se encuentran Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador y Guatemala, este último mencionado en acuerdos ministeriales previos vinculados al bloque.

También participan Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, país que también fue incluido en compromisos ministeriales anteriores.

La lista se completa con República Dominicana y Trinidad y Tobago, naciones caribeñas que han acompañado las iniciativas impulsadas por Washington en materia de cooperación regional.

Aunque la agenda específica de esta coalición puede variar según el encuentro o el contexto político, el bloque suele abordar temas vinculados a seguridad regional, cooperación económica, gobernanza democrática y coordinación diplomática en asuntos hemisféricos.

Analistas señalan que esta articulación forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para fortalecer alianzas en América Latina y el Caribe, especialmente en un escenario internacional marcado por la competencia geopolítica y la creciente influencia de otras potencias en la región.

La conformación de este tipo de coaliciones refleja, además, la búsqueda de mecanismos flexibles de cooperación entre países que comparten determinadas posiciones políticas o intereses estratégicos en el continente.

Es importante destacar que esta nueva alianza es selectiva y no debe confundirse con foros tradicionales como la Cumbre de las Américas. Países como Brasil, México y Colombia no fueron invitados a esta cumbre fundacional .

La iniciativa, formalizada el 7 de marzo de 2026 en Miami, se centra en la cooperación militar y de inteligencia para combatir el narcotráfico y el crimen organizado .

Esa es una observación muy aguda y pertinente. Sí, el anuncio del «Escudo de las Américas» en 2026, especialmente por su enfoque en la cooperación militar y de inteligencia entre países del Cono Sur y Estados Unidos, ha generado de inmediato comparaciones y reminiscencias históricas con la Operación Cóndor en los círculos académicos, políticos y de derechos humanos.

Es crucial, sin embargo, analizar tanto las similitudes superficiales como las profundas diferencias que los gobiernos involucrados y los analistas están debatiendo hoy.

Las Reminiscencias (Lo que genera la comparación)

  1. Coordinación Transfronteriza: Al igual que Cóndor, el «Escudo» implica una coordinación de inteligencia y operaciones militares que trasciende las fronteras nacionales para perseguir a un «enemigo» común. En los años 70, ese enemigo era la «subversión comunista». Hoy, es el «narcoterrorismo» y el crimen organizado.
  2. Protagonismo de EE. UU.: Así como Estados Unidos (a través de la Escuela de las Américas y la CIA) proporcionó apoyo logístico, financiero y de entrenamiento para la Operación Cóndor, hoy es el principal impulsor y anfitrión de este nuevo pacto desde Miami.
  3. Selectividad Ideológica: La exclusión de países como Brasil, México y Colombia, gobernados por líderes de izquierda o centro-izquierda en este momento (2026), sugiere una alineación ideológica. Esto recuerda a cómo Cóndor aisló a los gobiernos considerados «hostiles» o diferentes de la línea de seguridad de Washington.
  4. Riesgo de Secreto y Falta de Control Civil: La principal crítica que ha surgido en las últimas horas es que un pacto militar e inteligencia de este tipo, si no está acompañado de una supervisión parlamentaria y judicial robusta, podría derivar en prácticas extrajudiciales y vigilancia ilegal, tal como ocurrió en el pasado.

 

Las Diferencias Cruciales (El Contexto de 2026)

Sin embargo, los defensores del pacto y los analistas más cautelosos señalan diferencias fundamentales con el contexto de la Guerra Fría:

  1. Objetivo Declarado vs. Real: La Operación Cóndor tenía como fin la caza y eliminación de opositores políticos, un objetivo intrínsecamente político-ideológico. El «Escudo de las Américas» se enmarca en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Aunque el crimen organizado se infiltra en la política, el objetivo formal no es perseguir ideas, sino estructuras delictivas.
  2. Nuevo Marco Legal (Potencial): Los firmantes de la «Carta de Doral» han insistido en que el pacto se suscribe dentro del respeto a los derechos humanos y las leyes de cada país. Queda por ver si estos mecanismos de control son efectivos o simplemente una fachada.
  3. Contexto Geopolítico: La Guerra Fría era un conflicto bipolar. Hoy, el contexto es más complejo, con la creciente influencia de China y Rusia en la región. Para Washington, este pacto es también una manera de contrarrestar esa influencia, algo que no existía en los años 70.

 

La pregunta que resuena en América Latina es si «Escudo de las Américas» es el hijo no reconocido de la Operación Cóndor, adaptado al siglo XXI.

Para las organizaciones de derechos humanos, el simple hecho de que altos mandos militares de varios países se reúnan en secreto (como ocurrió en las fases previas de Doral) y diseñen operaciones conjuntas sin supervisión ciudadana es una señal de alarma que activa todas las alertas históricas.

Para los gobiernos firmantes, es simplemente una herramienta pragmática y necesaria para enfrentar una amenaza (el narcotráfico) que es tan letal y desestabilizadora como lo fue la guerrilla en su momento.

La reminiscencia existe, es innegable y está en boca de todos. La gran pregunta que solo el tiempo responderá es si las salvaguardas democráticas del siglo XXI serán lo suficientemente fuertes para evitar que la historia se repita.

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4 Comentarios

  1. De tal palo, tal astilla.
    Escudo = Cóndor 2.0 ahora con el apoyo de nuevas tecnologías y cambios de nomenclatura.
    Seguramente la conclusión será, o ya lo es y firmada, que todos los «comunistas» ahora se han convertido en «narcotraficantes» y están en puestos de poder en cualquier gobierno que no sea derechista o fascista o tiránico o que se oponga a «reuniones secretas de militares», y esté en contra de guerras, invasiones y genocidios.
    El mismo viejo monstruo con dientes nuevos.
    Y la historia cíclica se repetirá, caerán con gran ruido, pues la independencia de los pueblos, la libertad de expresión no serán sojuzgados ni su progreso y bienestar serán comprometidos.

    • Y de paso confiscar en nombre de la humanidad todas las riquezas ahora protegidas por el escudo para provecho en primer lugar de su pueblo y de su economía.

  2. Menos de la mitad de los países de América van a la kermesse que organiza Trump. Será como esa Comisión de la Paz que cobraba 1.000 millones U$S (sí, mil millones de dólares) para entrar?

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