En una apuesta a seguir desarrollando la promoción al consumo de frutas y hortalizas en la que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca viene trabajando hace años, a través de la Dirección General de la Granja (Digegra) y la UAM, lanzó “FerIA: La inteligencia artificial que te recomienda lo natural”. En diálogo con Diario La R, la directora Laura González habló de todos los objetivos que hay detrás de esta herramienta y de los desafíos que enfrenta el sector.
Este camino que viene recorriendo la cartera junto a la UAM, tiene su historia y sufrió varias etapas de evolución, nació como los destacados del entonces Mercado Modelo, durante el mundial de fútbol de 2010 se traslada la estrategia a la selección del mercado, donde incluso los jugadores prestaban su imagen para la promoción de algunos rubros y luego se transforma en la Canasta Inteligente, “que intenta plantearle a la ciudadanía cuáles son los rubros que están en su en su mejor precio y en su mejor momento para el consumo”. Cuando la inteligencia artificial pasó a ser parte de nuestra cotidianidad se crea la Lista Inteligente, cuyo concepto es que “es inteligente consumir productos de estación, porque están en su mejor momento de calidad organoléptica y nutricional”.
En ese sentido, la directora explicó “los cítricos son de invierno, justamente cuando necesitamos mucha vitamina C”. Entonces, reflexiona que “se hace énfasis en la Lista Inteligente, a través de una inteligencia artificial construida a partir de la inteligencia natural. Porque la naturaleza es sabia y nos dice qué es lo que tenemos que consumir en determinado momento”.
Si bien este es un concepto que se venía manejando en esta instancia se intentó “llevar esta conceptualización un paso más allá”, creándose así FerIA, “respetando lo que nos dice esta Lista Inteligente pero vinculada a otra herramienta que entendemos es accesible a todo el mundo, como lo es Whatsapp”. Está diseñada para acompañar las elecciones de consumo de frutas y verduras pero además brinda información nutricional de calidad, sobre su producción y recetas posibles.
“Armamos un match entre lo que queríamos transmitir y el lugar tradicional de la compra y venta de productos de la granja, que es la feria”, destacó. En esa línea, explicó que otro objetivo es “retomar el espacio donde productores y consumidores se encuentran”. Para acceder a esta herramienta, nuestros lectores deben agendar el contacto 098908220 y registrarse como usuario o ingresar a través de la página web www.listainteligente.uy.
González informó que esta apuesta también tiene un objetivo que es netamente económico: “la producción está atravesando un momento complejo en cuanto a la llegada a los consumidores, donde cada vez son más los intermediarios. Entonces, entendemos que la promoción al consumo tiene por un lado el objetivo de que haya más consumo y por lo tanto haya más ganancias hacia la cadena de abastecimiento y producción”. Pero además, destacó que “hay muchos estudios que hablan de que el uruguayo promedio no está consumiendo la recomendación que hace la Organización Mundial de la Salud respecto a frutas y hortalizas, sobre todo en el percentil más bajo de la población”.
Ante esto, analizan que la promoción al consumo es necesaria. “Las necesidades de minerales y vitaminas no se satisfacen con ultraprocesados y sí consumiendo productos de estación”. Es así que esta herramienta concentra conceptualmente también, debajo de esta promoción, estas dos necesidades.

Aporte de la granja
Por otra parte, señaló que esta administración busca el reconocimiento por parte de los consumidores y de la ciudadanía no vinculada al sector granjero, del aporte que hace la producción granjera a la sociedad y al país. “No se trata de algunos rubros o de productos comercializables, sino de las personas que están detrás de esos sistemas productivos, de cómo llega ese producto a la mesa o al punto de venta y de la importancia que tiene este todo este sector, por ejemplo, en la generación de empleos”.
Hay un estudio de la UAM arroja que el sistema hortifrutícola uruguayo aporta US$ 1.500 millones al PBI y genera 60.000 empleos, lo que equivale al 3,6% del total del empleo en el país. González expresó que “queremos seguir profundizando en esos estudios, no solo como una herramienta de presentación del sector, sino también para generar la apropiación de la identidad”. “La granja tiene cuestiones vinculadas a lo sociocultural que no están valorizadas desde la perspectiva del consumidor”, agregó.
La tecnología en el sector
Consultada por la incorporación de la tecnología en el sector, respondió desde dos perspectivas, “una es la tecnología que tenemos al alcance de la mano. No podemos seguir pensando que vamos a promocionar el consumo de frutas y hortalizas poniendo un pasacalles o poniendo simplemente un banner o un póster en un supermercado. Creo que hay que ir mucho más allá y llegar a los espacios que la gente hoy en día más visualiza y usa, como las redes sociales”. Además, destacó, que es “más barata”.
La segunda hace referencia a la “tecnología que hay que incorporar a los sistemas productivos para modernizarlos y hacerlos más eficientes”. En este sentido, remarcó que si bien hay que aggiornar los procesos, no podemos perder de vista el cuidado de los recursos. “La tecnología no debería de ir en detrimento de esto otro”, expresó.
González analiza que “hay mucha tecnología desarrollada que se puede incorporar mediante transferencia de tecnología, para facilitar algunas tareas como, por ejemplo, la automatización del riego, tecnologías de cosecha y de guardado, entre otras”. Entiende también, que “hay un tema de costos y de política pública” que tiene que estar bien focalizada, dirigida y ser eficiente, ante “recursos escasos” y una variación de sistemas por ser un sector tan diverso. “La granja incorpora horticultura, fruticultura, producción animal, apicultura y demás”, informó.
Este desafío, a su vez, “tiene una pata vinculada a una de las preocupaciones que tienen el sector vinculada a los jóvenes”. Es decir, “los jóvenes ya no se quedan en el campo o no tienen interés en trabajar allí”. Entonces, aclara que “la tecnología no lo va a solucionar, pero sí puede ser un atractivo para aquellos interesados en esas áreas”.
Desafíos
El sector tiene un fondo que “ha permanecido incambiado y sin crecer en términos económicos por muchos años”. La directora señaló que el Fondo de Fomento de la Granja que se financia por Rentas Generales “no se actualiza, traduciéndose, desde que se creó hasta el momento, en una pérdida de capacidad de compra de aproximadamente el 48%”.
Por otra parte, reiteró que la comercialización es uno de los desafíos más importantes. “Hay que mejorar los canales, generar nuevas propuestas, nuevos vínculos entre consumidores y productores. Trabajar en el relevo generacional y en la concentración del sector”, expresó. En ese sentido analiza que “por lo menos, hay que enlentecer la pérdida de sistemas productivos y productores o productoras”.
Además, hay desafíos vinculados a la sostenibilidad de los sistemas y de los productos. “Solemos hablar últimamente de una sola salud: la del ambiente, la del producto, la de los trabajadores, los productores y el consumidor”.
En conclusión, informó que desde la Dirección se marcaron tres grandes líneas de trabajo: una tiene que ver con la sostenibilidad de los sistemas de producción, vinculado a las buenas prácticas. En la segunda línea, encontramos la incorporación tecnológica y el cuidado de los recursos naturales y de la salud de quienes trabajan y viven en el medio rural. La tercera línea está más vinculada a la generación de información, “porque entendemos que todo lo que no se puede cuantificar o lo que no se conoce no se puede gestionar”.

