El gobierno uruguayo anunció un nuevo impulso en la lucha contra la garrapata, considerado el principal problema sanitario de la ganadería nacional. La estrategia incluye la aplicación de una ley vigente que hasta el momento no había sido utilizada, controles más estrictos y la incorporación de una vacuna desarrollada por el Instituto Pasteur de Montevideo.
El ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, remarcó que se trata de una decisión de carácter estratégico. “Todo lo que podamos gastar o hacer con respecto a la garrapata es una inversión. Esto es una estrategia de gobierno, lo lidera el Ministerio de Ganadería por su especificidad, pero en realidad es una decisión de gobierno”, afirmó.
A partir de noviembre, se prevé inocular a unos 6.000 animales. La aplicación se repetirá cada 20 días y, posteriormente, será necesaria una dosis anual. Una de las ventajas señaladas por las autoridades es que la vacuna no deja residuos en la carne, lo que fortalece la competitividad de Uruguay en los mercados internacionales.
Fratti destacó la importancia del compromiso conjunto entre el Estado y el sector privado para implementar este plan sanitario, que busca reducir las pérdidas económicas que actualmente rondan los 100 millones de dólares al año.
“Uruguay está dentro de los tres países que mejor colocan sus carnes en el exterior, lo cual obliga a demostrar prolijidad en la producción”, sostuvo el ministro.

