El Poder Ejecutivo formalizó la transferencia del inmueble que perteneció a la maestra y militante Elena Quinteros, confiscado durante el régimen dictatorial, desde la órbita del Ministerio de Defensa Nacional hacia el Ministerio de Educación y Cultura. La propiedad, ubicada en la calle Massini del barrio Pocitos, será cedida en régimen de comodato a la Asociación Civil Elena Quinteros para la instalación de un espacio institucional de memoria, reparación simbólica y divulgación histórica abierto a la ciudadanía.
Durante la ceremonia oficial, el presidente de la República, Yamandú Orsi, destacó que la concreción del traspaso implicó la resolución de diversos escollos burocráticos y administrativos mediante el diálogo fluido entre los organismos del Estado y los colectivos sociales. El mandatario remarcó que la medida constituye un gesto de reafirmación democrática orientado a nutrir el ejercicio constante de la memoria colectiva, garantizando que el patrimonio recuperado se transforme en un centro de reflexión comunitaria, fraternidad e investigación sobre el pasado reciente.
A pesar de valorar la importancia de la restitución edilicia, el jefe de Estado enfatizó que la apertura del sitio no sustituye el compromiso central de la administración central de continuar la búsqueda de las personas detenidas desaparecidas y el esclarecimiento de los hechos. La entrega del apartamento se enmarca en la aplicación de las normativas de reparación y preservación de marcas de la memoria, consolidando garantías para que las nuevas generaciones conozcan la historia institucional y las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país.


Buenas idea siempre y cuando la asociación Civil dedique el inmueble a algo útil a la comunidad La IMM entregó una casa en el cordón Alós residentes chilenos en Uruguay y no está claro a qué actividades se dedica en grupo El barrio todavía no sabe para qué
Se dedica el grupo
«Las violaciones a los derechos humanos»
Los embriones no tienen derechos humanos porque no han nacido. Así que es lícito patear la panza de una embarazada. Solo estoy cometiendo un delito contra ella (que ya nació y es un ser humano). No contra el conjunto inútil de células que algún día será un humano. Molestarse por lo que hago es lo mismo que molestarse por cortarle el pelo a ella a la fuerza (se lo hacían a las mujeres que colaboraron con los nazis en Europa)
Bastante lerda….la «memoria progre»…..
Para aquellos…que aun siguen buscando…..esta «amnesia demagoga»….es un verdadero insulto….a la MEMORIA,La JUSTICIA,La VERDAD.