El canciller Mario Lubetkin recibió el martes 4 de agosto las cartas de referencia de Binoy George, designado como el primer embajador de India ante Uruguay. La presentación formal de sus cartas credenciales ante el presidente Yamandú Orsi tendrá lugar en los próximos días.
La decisión marca un cambio significativo en el vínculo bilateral. Hasta ahora, India gestionaba sus relaciones con Uruguay desde su embajada en Buenos Aires. Ambos países mantienen relaciones diplomáticas desde 1948, mientras Uruguay cuenta con una embajada en Nueva Delhi y un consulado en Bombay.
La instalación de la nueva misión diplomática comenzó a tomar forma en 2025, con la apertura de un consulado en Montevideo, y ahora entra en una nueva etapa. Según explicó Lubetkin, el gobierno indio prevé concretar la instalación de la embajada durante los próximos dos o tres meses.
La representación podría convertirse, además, en una de las misiones diplomáticas extranjeras con mayor cantidad de funcionarios en Uruguay, debido al número de diplomáticos y personal administrativo que India proyecta enviar al país.
Una decisión impulsada por Modi
El origen de la decisión se remonta al encuentro que mantuvieron el primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente Yamandú Orsi en julio de 2025, durante la cumbre de los BRICS realizada en Río de Janeiro.
Según relató Lubetkin, fue en esa instancia cuando Modi planteó la necesidad de establecer una representación permanente en Montevideo ante las perspectivas de crecimiento de la relación bilateral.
Para la Cancillería uruguaya, la apertura de la embajada supone el comienzo de una “segunda fase” en los vínculos entre ambos países, que pretende superar una relación comercial todavía limitada y avanzar hacia una agenda más amplia de inversiones, cooperación y tecnología.
Un comercio todavía pequeño
El intercambio comercial muestra un amplio margen para crecer. Durante 2024, Uruguay exportó a India aproximadamente US$ 100 millones, principalmente productos forestales, madera, cebada, lana, tejidos, productos químicos, cuero y manufacturas.
Las importaciones desde India alcanzaron unos US$ 250 millones e incluyeron energía, vehículos, equipamiento tecnológico y textiles.
Para Lubetkin, esos niveles están muy por debajo del potencial que ofrece una economía de la dimensión india. El objetivo, sostuvo, no consiste solamente en aumentar las exportaciones, sino en construir una relación económica de largo plazo que incorpore inversiones, producción, transferencia tecnológica y cooperación empresarial.
Tecnología, salud e inversiones
Entre los sectores considerados estratégicos aparecen la industria farmacéutica, las ciencias de la vida, la inteligencia artificial, el desarrollo tecnológico, la salud, los servicios y la seguridad alimentaria.
También existen oportunidades en el campo de las energías alternativas, un área en la que Uruguay busca consolidar su posicionamiento internacional.
En paralelo, ambos países trabajan en un acuerdo marco sobre comercio de servicios, que podría generar nuevas oportunidades para empresas uruguayas e indias, particularmente en actividades vinculadas con tecnología y servicios profesionales.
A esto se suma la negociación entre el Mercosur e India para ampliar el acuerdo comercial vigente y avanzar en una reducción de los aranceles. Uruguay tendrá un papel relevante en ese proceso durante su presidencia pro tempore del bloque regional.
Una agenda diplomática en expansión
El fortalecimiento de la relación tendrá próximamente una nueva instancia. Lubetkin prevé viajar a India a comienzos de septiembre para participar de una nueva reunión de los BRICS, invitación que también permitirá profundizar los contactos con autoridades del gobierno indio.
Durante la visita, el canciller tiene previsto mantener reuniones con varios ministros y trabajar en la reactivación de la Cámara Empresarial Indo-Uruguaya.
El gobierno uruguayo también analiza una visita del presidente Orsi a India durante 2027 y estudia designar a un embajador de alto perfil para encabezar la misión diplomática en Nueva Delhi. Entre los nombres considerados aparece Fernando Lugris, actual director general de Asuntos Culturales de Cancillería y exembajador de Uruguay en China.
La apertura de la embajada india se inscribe así en una estrategia más amplia de diversificación de la inserción internacional uruguaya, que incluye el fortalecimiento de los vínculos con China, el acuerdo con la Unión Europea, el entendimiento con la Asociación Europea de Libre Comercio y las conversaciones con el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico.
Para Uruguay, el desafío será transformar el nuevo escenario diplomático en oportunidades concretas de comercio, inversión, tecnología y cooperación. India, con más de 1.450 millones de habitantes y una de las economías de mayor crecimiento del mundo, aparece como uno de los mercados donde Montevideo busca ampliar su presencia.

