La transformación tecnológica también alcanzó a la construcción. Nuevas herramientas digitales, materiales y métodos obligan a las empresas a adaptarse a un escenario donde la actualización dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad.
En ese contexto, las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan el desafío de crecer sin quedar rezagadas frente a los cambios que atraviesa la actividad.
Desde la Liga de la Construcción del Uruguay, sostienen que el futuro de las mipymes pasa por incorporar tecnología, fortalecer el trabajo conjunto y generar espacios donde puedan acceder a conocimiento, investigación y nuevas oportunidades de negocio.
En entrevista con Mario Bellón, integrante de la directiva, aseguró que las pequeñas y medianas empresas ya ocupan un lugar relevante dentro de la industria, aunque advirtió que el próximo paso será acompañar la evolución tecnológica que vive el rubro.
“Hay muchas empresas pequeñas y medianas participando en distintas tareas”, señaló Bellón, quien entiende que el desafío ahora es “incorporar todo lo que está pasando en el mundo” para mejorar la productividad y responder a las nuevas exigencias del mercado.
Tecnología como desafío
Para Bellón, una de las principales diferencias entre grandes empresas y mipymes está en la capacidad de incorporar innovación. Mientras las compañías de mayor porte suelen avanzar primero en herramientas digitales e inteligencia artificial, las pequeñas empresas deben encontrar mecanismos para no quedar rezagadas.
En ese sentido, sostuvo que las mipymes son protagonistas de una parte importante de la ejecución de las obras y, por lo tanto, también necesitan actualizarse para responder a los estándares que exigen las empresas contratantes.
Bellón entiende que esa adaptación no debe verse únicamente como una inversión tecnológica, sino como una condición para mantenerse vigente. Afirmó que “el desafío de las pequeñas y medianas es también estar preparadas para formar parte de esas tareas que requieren una actualización tecnológica”.
Innovación en las mipymes
Uno de los proyectos que impulsa actualmente la Liga de la Construcción es el Campo de Experimentación y Exhibición de Materiales y Tecnologías para la Construcción (Ceemtec), una iniciativa que busca reunir en un mismo espacio a empresas, investigadores, estudiantes, profesionales y organismos públicos para probar nuevos sistemas constructivos y fomentar la innovación aplicada a la industria.
Bellón explicó que el proyecto puede convertirse en una herramienta especialmente útil para quienes cuentan con menos recursos para investigar o desarrollar nuevos productos.
Según indicó, muchas veces existen emprendedores o pequeñas empresas que desarrollan materiales o soluciones innovadoras, pero no encuentran dónde validarlas o con quién vincularse para transformarlas en proyectos viables.
A su vez, explicó que “este campo es ese espacio de sinergia positiva para la industria”, y destacó que allí podrán encontrarse investigadores, estudiantes avanzados de ingeniería, empresas proveedoras de tecnología y potenciales inversores para impulsar iniciativas que, de otra forma, difícilmente prosperarían.
Para Bellón, “Uruguay tiene el desafío de estar a tono con lo que está pasando en el mundo, de actualizarse” para así fortalecer ese ecosistema de colaboración.
Además de servir como ámbito de experimentación, entiende que el Ceemtec también puede convertirse en un espacio de formación permanente para estudiantes de arquitectura, ingeniería, UTU y para los propios trabajadores de la construcción.
Innovar sin grandes inversiones
Aunque la innovación suele asociarse a fuertes inversiones económicas, Bellón sostiene que existen oportunidades para que las mipymes puedan avanzar sin afrontar costos imposibles.
A su entender, uno de los principales problemas es el desconocimiento de las herramientas de apoyo disponibles. “Una gran cantidad de empresas desconocen el potencial de apoyo que pueden tener a nivel de las organizaciones”. En ese sentido, consideró que Uruguay dispone de instrumentos de financiamiento que muchas veces no llegan a quienes más los necesitan y que, con una mejor articulación, podrían transformarse en un impulso para proyectos innovadores.
El rol de la capacitación
Para Bellón, ninguna inversión en tecnología tendrá impacto si no está acompañada por la formación de quienes integran las empresas. Por eso insiste en que la capacitación debe ocupar el primer lugar en la agenda de cualquier mipyme que aspire a mantenerse competitiva.
“La actualización permanente del personal de toda la línea” es, a su juicio, el principal desafío que enfrenta hoy la industria. Explica que la velocidad con la que aparecen nuevos materiales, herramientas digitales y procesos constructivos hace que los conocimientos queden rápidamente desactualizados.
“La construcción ha sido históricamente una industria lenta en la integración de tecnologías, pero hoy tiene ese desafío”, sostuvo. En ese escenario, remarcó que tanto quienes trabajan en obra como quienes diseñan o gestionan proyectos necesitan incorporar nuevas competencias para responder a al mercado.
A su entender, acceder a programas de formación, aprovechar los sistemas de apoyo existentes y promover la actualización continua permitirá que muchas empresas puedan sostenerse en el tiempo y adaptarse a los cambios.
Financiamiento y colaboración
Bellón también planteó la importancia de fortalecer la industria nacional y generar políticas que favorezcan el trabajo local. En ese sentido, planteó que Uruguay puede tomar como referencia experiencias de otros países de la región, donde existen programas específicos para apoyar el desarrollo de nuevos materiales, sistemas constructivos e investigación aplicada a la construcción.
Consideró que el Estado puede “generar espacios de financiamiento basados en propuestas concretas de desarrollo”, generando mecanismos de apoyo para iniciativas que permitan a las pequeñas empresas innovar y crecer.
También considera fundamental el rol de las organizaciones gremiales como espacios capaces de reunir esfuerzos individuales y transformarlos en proyectos colectivos.
Desde esa perspectiva, invitó a las empresas a acercarse a la Liga de la Construcción para participar activamente en los proyectos que impulsa la institución.
Sostenibilidad y trabajo nacional
Si bien la construcción atraviesa un proceso de transformación impulsado por criterios de eficiencia energética y reducción del impacto ambiental, Bellón considera que el concepto de sostenibilidad debe abordarse desde una mirada más amplia.
Asimismo, destacó que resulta necesario fortalecer el desarrollo de la industria nacional y promover la generación de empleo. Por ese motivo, planteó que las compras públicas podrían otorgar un mayor espacio a empresas que utilicen mano de obra y materiales desarrollados en Uruguay, favoreciendo así el crecimiento del entramado productivo local.
Colaborar para crecer
En el marco del Día Nacional de las Mipymes, Bellón dejó un mensaje dirigido especialmente a quienes comienzan un emprendimiento o buscan consolidarse dentro del sector.
Su principal recomendación es perder el temor a innovar y asumir que la capacitación permanente debe ocupar un lugar central en la estrategia de cualquier empresa.
“Que se animen a participar de la innovación, que pongan en el número uno el tema de la capacitación”, expresó.
También llamó a fortalecer la colaboración entre empresas, dejando de lado una visión basada únicamente en la competencia: “Hay que mirar el mundo desde el punto de vista de la colaboración y no solamente desde el punto de vista de estar compitiendo permanentemente”, y agregó que “por ese lado de la colaboración podremos tener un mejor desarrollo para las empresas pequeñas y medianas”.


