La inteligencia artificial (IA) está demostrando ser una herramienta poderosa en el diagnóstico y manejo de enfermedades en bebés y niños. Los avances tecnológicos están permitiendo a los médicos evaluar de manera más ágil y precisa las condiciones de los recién nacidos. A pesar de eso, la IA por sí sola no puede convertirse en una herramienta real, ya que necesita inversión para llegar a las personas.
Justamente este paso es el que están dando algunos gobiernos con miras a cambiar el sistema sanitario mundial. La Secretaría de Salud del Reino Unido anunció un ambicioso plan que transformará el funcionamiento del Servicio Nacional de Salud (NHS).
Según lo informado, todos los recién nacidos del país serán sometidos a una prueba genética con el objetivo de detectar cientos de enfermedades desde los primeros días de vida. Esta iniciativa, que se extenderá durante una década, forma parte de un giro estratégico hacia la medicina preventiva. Lo que quiere decir que la IA ya comienza a hacerse palpable en muchos países.
El proyecto pionero en el mundo incluye una inversión gubernamental de 650 millones de libras esterlinas para la investigación genómica. Con estos fondos, se espera que las pruebas de ADN sirvan como herramienta fundamental para la implementación de medicina personalizada, permitiendo anticiparse al desarrollo de enfermedades antes de que aparezcan los síntomas.
El Secretario de Salud de ese país subrayó que esta estrategia permitirá al sistema sanitario reaccionar de manera más eficaz frente a los riesgos de salud de la población. También señaló que el próximo Plan del Sector de Ciencia de la Vida, que contendrá los detalles operativos de esta transformación, será presentado a principios de julio.
La apuesta por la genómica no estará aislada de otras tecnologías. El sistema de salud integrará herramientas de inteligencia artificial para procesar grandes volúmenes de datos, mejorar el diagnóstico y predecir patrones de riesgo. Según el funcionario, esto permitirá ofrecer tratamientos más precisos y, en muchos casos, adelantarse al inicio de los síntomas, reduciendo así la presión sobre los hospitales.
Además de las pruebas genéticas, el plan decenal incluye una serie de reformas estructurales en la atención médica. Entre ellas se contempla el traslado progresivo de los servicios desde los hospitales hacia las comunidades, favoreciendo un modelo de atención más cercano y accesible. También se promoverá la digitalización del sistema a través del reemplazo de los procesos analógicos por herramientas tecnológicas más eficientes.
Este avance se presenta como una innovación real, luego de muchos estudios en varias áreas de la salud que no se terminaban de concretar. Además, la IA parece superar su primera barrera gubernamental para llegar de forma efectiva a las personas. Entre las enfermedades que se pueden detectar con anticipación se encuentran las pulmonares, como la displasia broncopulmonar (DBP).

