La producción industrial de la economía nacional registró una contracción del 3,5% durante el mes de mayo en comparación con igual período del año anterior, según el último informe técnico divulgado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De acuerdo con los registros oficiales, el freno en la actividad manufacturera se explica fundamentalmente por el desempeño contractivo del complejo agroindustrial, liderado por la baja en los niveles de actividad de la industria frigorífica, las malterías, la molienda de trigo y la industria oleaginosa. Asimismo, se sumaron a la tendencia a la baja el sector químico y las industrias proveedoras de insumos para la construcción.
En el análisis del acumulado correspondiente a los primeros cinco meses del año, la actividad manufacturera consolidó de todas formas una variación positiva del 2,3%. Este dinamismo anual se encuentra fuertemente apuntalado por ramas específicas de exportación y enclave, tales como la producción de concentrados de bebidas en la Zona Franca de Colonia, la elaboración de bebidas a nivel general, el procesamiento de maderas y la producción de celulosa. Sin embargo, este crecimiento en los volúmenes físicos no se tradujo en una mayor demanda de mano de obra, constatándose una caída del 1,7% en el Índice de Personal Ocupado para el mismo acumulado anual.
El reporte del organismo estadístico confirma una trayectoria de desaceleración gradual en la evolución de la industria al evaluar el indicador del año móvil cerrado a mayo, el cual arrojó un crecimiento marginal del 0,7% en la comparación interanual. Esta cifra ratifica la pérdida de empuje frente a la medición del año móvil cerrado en abril, que se había ubicado en un 1,3%, evidenciando un enfriamiento en los niveles generales de producción del núcleo fabril tras los máximos alcanzados a mediados del año pasado.

