La Selección Mexicana de Fútbol tiene una cita con la historia en la próxima Copa del Mundo de Norteamérica 2026, en la que será coanfitriona junto a Estados Unidos y Canadá. Los “manitos” tienen un objetivo claro: mejorar su participación histórica en los mundiales, donde alcanzaron los cuartos de final en las dos ediciones que organizaron, en 1970 y 1986.
Desde entonces, el combinado mexicano no ha podido ir más allá de los octavos de final, y la misión es clara tanto para la selección como para el país. Más allá de que, mundial tras mundial, siempre se habló del denominado “quinto partido”, que en el formato que conocíamos hasta 2022 correspondía a la fase de los cuartos de final, ahora, con el aumento de selecciones participantes, esa instancia la encontrarán (si logran avanzar) en el sexto encuentro.
El factor positivo para el “Tri” es su condición de país anfitrión, además de integrar el Grupo A junto a Sudáfrica, en lo que será el duelo de apertura, tal como ocurrió en el Mundial de 2010. Luego aparecen Corea del Sur y Europa 4, cupo que será disputado por Dinamarca, Macedonia del Norte, Irlanda y la República Checa.
De terminar en el primer puesto de su llave, México tendrá la ventaja de disputar los 16avos y los octavos de final (en caso de avanzar) frente a su gente, ya que ambos encuentros están pautados para realizarse en Ciudad de México, un escenario donde se sabe que su selección suele crecer. Sin embargo, de seguir ese camino y alcanzar unos hipotéticos cuartos de final, el equipo nacional solo debería realizar un viaje corto a Miami, una sede en la que, por diversos factores, también se siente local. Por lo que el escenario aparece como muy favorable para llegar lo más lejos posible.
Aun así, las cosas no son tan “color de rosa”. Los dirigidos por Javier Aguirre atraviesan un momento complicado en cuanto a resultados. Más allá de haberse coronado en la Copa Oro 2025, luego de vencer a su clásico rival de la Concacaf, Estados Unidos, por 2-1 en Houston el pasado mes de julio, los mexicanos no han logrado conseguir victorias en seis partidos. En ese tramo se registran cuatro empates ante selecciones como Japón (0-0), Corea del Sur (con quien comparten grupo) (2-2, gracias a un gol en tiempo agregado de Santiago Giménez), además de igualdades sin goles frente a Uruguay y un empate 1-1 contra Ecuador. El resto de los encuentros terminó con derrotas preocupantes: 0-4 frente a Colombia y 2-1 ante Paraguay.

Ya contra reloj, Aguirre, quien asumió su tercera etapa al frente del seleccionado nacional en julio de 2024, dispondrá de varios amistosos previos al comienzo del Mundial, que iniciará el próximo 11 de junio, para intentar apagar las alarmas que se encienden en la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) a raíz de los últimos resultados y frente a rivales directos del torneo internacional. Los días 22 y 25 de enero medirán fuerzas ante Panamá y Bolivia, respectivamente; en febrero tienen pautados dos encuentros más frente a Islandia y Portugal (este último, uno de los más exigentes en cuanto a nivel) y, finalmente, contarán con una escala previa a la Copa del Mundo cuando enfrenten a Bélgica el 31 de marzo. En ese último encuentro, el equipo ya debería mostrar una cara definitiva con la que afrontará la cita mundialista.
Últimas Copas oficiales
México, al igual que Estados Unidos y Canadá, se clasificó como anfitrión de la Copa Mundial en esta edición con 48 selecciones en disputa. Por ello, no fue necesaria su participación en las Eliminatorias de la Concacaf, lo que obliga a remontarse al Mundial de Qatar 2022, la Copa América 2024 y la Copa Oro 2025 para encontrar a los norteamericanos en partidos oficiales de alta exigencia.
Qatar 2022 significó un duro revés para México. Como parte del Grupo C, el equipo dirigido en ese momento por el argentino Gerardo Martino empató sin goles con Polonia, perdió por 2-0 ante Argentina (rival frecuente en la Copa Mundial) y, aunque venció por 2-1 a Arabia Saudita, no le alcanzó para superar la primera fase, un resultado que no se registraba desde Argentina 1978.
Dos años más tarde, en la Copa América disputada en Estados Unidos, que reunió a los equipos de la Conmebol y a algunos de la Concacaf, la selección de México volvió a quedar eliminada en la primera fase, terminando en el tercer lugar del Grupo B. Logró una victoria 1-0 frente a Jamaica, empató sin goles ante Ecuador y sufrió una derrota por la mínima frente a Venezuela. Tanto Gerardo “Tata” Martino como, en este último caso, Jaime “Jimmy” Lozano fueron destituidos tras resultados considerados inaceptables por la FMF, lo que permitió la llegada del actual director técnico: el “Vasco” Aguirre.
Con rivales de su Confederación, la historia fue distinta. El Tri tuvo un desempeño destacado en la Copa Oro, coronándose bicampeón tras vencer a Estados Unidos en la final. En total fueron cinco victorias y un empate sin goles frente a Costa Rica en la fase de grupos. Un rendimiento que revitalizó las esperanzas del fútbol mexicano.
Reinauguración del Estadio Azteca
La reinauguración del Estadio Azteca, oficialmente renombrado como Estadio Banorte, está programada para el 28 de marzo de 2026. El evento principal de reapertura será con el mencionado partido amistoso internacional entre México y Portugal, con la esperada participación de Cristiano Ronaldo.

Las remodelaciones, que comenzaron en mayo de 2024, incluyen cambios en la ubicación de los vestuarios, nuevas butacas y zonas de hospitalidad. El estadio se convertirá en el primero en la historia en albergar partidos en tres Copas del Mundo diferentes (1970, 1986 y 2026), siendo además sede del partido inaugural del Mundial 2026, el 11 de junio. Con una capacidad para 83.264 espectadores, es el estadio más grande del país, el tercero de América y el decimocuarto a nivel mundial.


Es un misterio el fútbol mexicano. Buenos jugadores, buenos Entrenadores, infraestructura, mucha plata, llevan jugadores de primer nivel. Pero…aunque anden bien en juveniles, ee mayores siempre se quedan. Uruguay al revés. Tiene buenos jugadores, ocasionalmente ha tenido buenos Técnicos, pero no tiene un peso y sus dirigentes -salvo honrosas excepciones- son de terror. Y de vez en cuando nos dan alguna pequeñísima alegría. A nivel de selección. A nivel de clubes , se compite en forma testimonial y los clubes extranjeros quieren siempre jugar contra equipos uruguayos.