El gobierno Milei cambió drásticamente su narrativa: en 2024-2025, el presidente calificaba al Mercosur como una «prisión» que limitaba el comercio argentino y amenazaba con flexibilizar o incluso salir del bloque. Sin embargo, con el avance del acuerdo UE, el tono viró a uno de triunfo. Javier Milei reposteó el anuncio del canciller y le agregó «Siguen las buenas noticias. Fin».
El canciller Pablo Quirno lo describió como «histórico y el más ambicioso» entre ambos bloques, destacando que «todos ganamos» con acceso preferencial a un mercado de 450 millones de personas (tercera economía global), eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y preferencias para otro 7,5% (99% de las exportaciones agrícolas beneficiadas). Quirno enfatizó que «la Argentina liderada por el Presidente Javier Milei decide competir, producir y crecer con reglas claras y en libertad». El ministro de Economía Luis Caputo lo calificó de «acuerdo histórico» que fomentará «más comercio, más inversión y más empleo», y permitirá exportar a un mercado que representa el 20% del PBI mundial. Figuras como la senadora Patricia Bullrich se sumaron y dijo «Argentina no para de lograr éxitos concretos».
El arco empresario argentino recibió la noticia con satisfacción generalizada y la ve como una oportunidad para aumentar exportaciones, atraer inversiones y generar empleo de calidad. No se registran críticas fuertes; al contrario, hay consenso en que el acuerdo es positivo y necesario.
El G6 (UIA, SRA, CAC, Adeba, BCBA, Camarco) expresó «satisfacción» por el avance hacia un área de libre comercio birregional. Afirmaron que el intercambio en un «marco justo y competitivo» beneficiará el desarrollo de las naciones, y destacaron que «Argentina necesita aumentar sus exportaciones» para generar más empleo de calidad. Exhortaron a completar los pasos pendientes para una implementación rápida.
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), a través de su titular Natalio Mario Grinman, lo vio como un «paso adelante» en un camino accidentado, pese a obstáculos como la oposición de Francia, y lo vinculó a la modernización del Mercosur y la integración global de Argentina.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) respaldó acuerdos que permitan acceso a nuevos mercados con reciprocidad y resultados equilibrados, considerándolos «muy positivos» para el desarrollo económico y social.
Sectores agroexportadores (como la Sociedad Rural y Ciara-CEC) celebraron los beneficios para carne, soja, arroz, miel y economías regionales, con expectativas de mejores precios y mayor competitividad. Consultoras como Abeceb y Marcelo Elizondo destacan el impulso a inversiones europeas, alineación regulatoria y señales de seguridad jurídica.
En la industria (UIA), se reconoce la apertura gradual (5-15 años para sectores sensibles como automotriz, textil y farmacéutico), lo que da tiempo para mejorar competitividad frente a costos energéticos y laborales europeos más altos. No se habla de «perdedores» inmediatos, sino de desafíos que refuerzan la necesidad de reformas estructurales.


EGOCENTRISTA COMO EL CORKY DEL NORTE. LOS DOS UNOS FRACASADOS A LOS QUE LES QUEDA POCO DESTROZANDO A SUS PAISES.
Qué caradura! Desde el vamos se ha manifestado contra el Mercosur. Le dio para atrás en cuanta reunión y negociación hubo. Y ahora sale a festejar un logro por el que hizo todo lo posible para que no se aoncretara.