En respuesta a los recientes episodios de vandalismo, la Intendencia de Montevideo anunció la implementación de un sistema de guardaparques en puntos estratégicos de la ciudad. La medida, que busca mejorar la convivencia y preservar el patrimonio natural y mobiliario, se aplicará inicialmente en el Prado, Parque Rodó, Parque Batlle y el Parque de las Esculturas. El objetivo es garantizar que estos espacios compartidos se mantengan en óptimas condiciones para el disfrute de la ciudadanía.
Aunque la figura del guardaparque ya existía en la normativa departamental, la novedad radica en el despliegue de nuevo personal a través de un plan piloto. En el Parque Rodó, por ejemplo, ya operan desde hace dos meses cuadrillas de la Cooperativa «Desde Adentro», organizadas en dos turnos para cubrir la mayor parte del día. Estos funcionarios tienen la tarea de disuadir conductas destructivas, reportar daños en la infraestructura y orientar a los usuarios sobre las normas de uso de los parques.
Un aspecto clave de esta iniciativa es el protocolo de actuación ante la presencia de personas en situación de calle dentro de los predios. Según informó la comuna, los guardaparques tienen instrucciones de solicitar el retiro de las zonas de esparcimiento; en caso de que esto no suceda, se activa una cadena de comunicación interna que deriva el caso al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) para su intervención especializada. De esta forma, se busca un equilibrio entre el orden del espacio público y la asistencia social.
La incorporación de estos vigilantes ambientales pretende ser una respuesta de proximidad que reduzca la necesidad de reparaciones constantes por roturas o grafitis. Con esta estrategia, Montevideo refuerza la seguridad preventiva en sus pulmones verdes, apostando a una presencia constante que fomente el respeto por los bienes comunes. Las autoridades evaluarán los resultados de estas primeras zonas para determinar la extensión del servicio a otras plazas y parques de la capital en los próximos meses.


El Parque Roosevelt por ejemplo es tierra de nadies , y de noche se transforma en un Quilombo Publico, Un parque Precioso con tremendo potencial para el Publico en general , pero desgraciadamente , es todo lo contrario , si entras de noche , posiblemente no salgas y si salis salis en bola,
Si hay zonas señaladas como «de prostitución gay». Y en prospectos turísticos de la Intendencia de Canelones…