La compañía italiana MSC Cruceros modificará su operativa en Uruguay a partir de la temporada 2026-2027. La empresa dejará de realizar embarques y desembarques de pasajeros en el puerto de Montevideo, lo que implica que los uruguayos que deseen iniciar un viaje en sus barcos deberán hacerlo desde Buenos Aires. La decisión responde a una reestructuración de sus escalas en Uruguay, que se concentrará en Punta del Este.
Los cruceros de MSC continuarán arribando a costas uruguayas, pero lo harán en calidad de escalas turísticas. Esto significa que los barcos atracarán, los pasajeros internacionales -y aquellos uruguayos que hayan embarcado en Argentina- podrán bajar a recorrer la ciudad y luego regresar a la embarcación. Lo que se elimina es la operatoria de «home port», es decir, el inicio o finalización del viaje de pasajeros en Montevideo. La resolución no implicará un descenso en el volumen de turistas que llegan a Uruguay cada año ni supone el retiro de la empresa de sus operaciones en el país, sino que el desembarco de visitantes pasará a concentrarse en el departamento de Maldonado.

Según datos del Ministerio de Turismo (Mintur), para la temporada 2026-2027 MSC tiene previstas apenas cinco escalas en Montevideo. Una caída significativa si se compara con las 16 programadas en la temporada actual. Por el contrario, Punta del Este recibirá 25 escalas en la misma temporada, más del doble de las 10 que tenía previstas para 2025-2026. Fuentes del rubro señalaron que el principal motivo detrás de la decisión es el elevado costo de operar en el puerto de Montevideo.
El tema fue planteado este lunes en una reunión entre ejecutivos del sector y autoridades del gobierno, encabezadas por el ministro de Turismo, Pablo Menoni, junto a representantes de la Administración Nacional de Puertos (ANP) y del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP). En el encuentro, los operadores solicitaron una reducción de al menos un 30% en los costos portuarios. «Los puertos en el mundo están peleándose por captar compañías de cruceros. Algunos bajan más los costos y otros no.
Uruguay hoy es más caro que Dubái o Barcelona», afirmaron. Los costos incluyen tasas por pasajero, manejo de residuos, controles migratorios y otras tarifas asociadas a la operativa. Aunque la diferencia por escala puede ser de entre 20.000 y 30.000 dólares, el impacto acumulado a lo largo de una temporada representa cientos de miles de dólares, lo que inclina la balanza a la hora de definir itinerarios.
El cambio no solo implica una merma en la llegada de turistas, sino también en la actividad económica vinculada al aprovisionamiento de los barcos. Actualmente, Montevideo concentra la carga de suministros como combustible, alimentos y otros insumos necesarios para las embarcaciones. «Si el barco necesita carne, leche, huevos, papel higiénico o combustible, todo eso solo se puede cargar en Montevideo.
Punta del Este no está preparado para hacer aprovisionamiento de buques», explicaron. Junto a esto se suman otras preocupaciones. Pues operadores del sector turístico y naviero vienen señalando desde hace tiempo la falta de políticas efectivas de activación comercial en Ciudad Vieja, el principal punto de ingreso de los cruceristas a Montevideo. La zona, que concentra el patrimonio histórico y cultural de la capital, ha mostrado una baja dinámica comercial. Así como escasa oferta de servicios en horarios extendidos.
Esto reduce el atractivo de la experiencia para los visitantes que solo disponen de unas horas en tierra. A esto se suma, la percepción sobre la seguridad. Si bien las autoridades han implementado operativos en zonas turísticas, fuentes del sector recordaron que se han registrado robos a turistas en puntos cercanos al puerto. Un hecho que si bien no es nuevo, sigue siendo un factor de desaliento a la hora de calificar el destino.


La cuenta parece sencilla:
¿Cuánto dinero dejan en Montevideo los turistas de los cruceros? ¿Es más o es menos de los «20 o 30 mil dólares» que la compañía pide de rebaja?
Si es más, debería considerarse el rebajar los costos.
Si es menos, pues que no vengan, y el gran ahorro sería en la contaminación.
Parece fácil.
El elemento en el medio es sin duda la estructura comercial turística que gira alrededor de los proveedores de ese turismo.
Obviamente hay muchos otros elementos a considerar, y si hay un cambio de amarre de Montevideo a Punta del Este pues también hay que considerar los cambios de infraestructura y servicios, pues de 10 pasar a 25 barcos trae consigo un enorme cambio en los volúmenes de servicios requeridos.
A estudiar la cosa y decidir entonces, y a no esperar a diciembre… hay que tener en cuenta también la dinámica de las operadoras de cruceros las cuales trabajan con planes de dos y tres años en avance…!
Cuanta palabrería hueca.
Todo para tapar cagadas del gobierno.
El tema es porque el puerto de Montevideo es carísimo y las tarifas las fija Katon Natie que es la que maneja el puerto hasta el año 2081. Habría que preguntarle a Heber que es el que hizo el “ negocio”. Lo pagará de su bolsillo?
El puerto de contenedores de Katoen Natie no pincha ni corta en los amarres de cruceros. Informese y deje de payar para lavarle el culo al actual gobierno.
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Seguramente no es rentable porque somos caros, no hay servicios suficientes y la CV es post-apocalíptica.
Prefieren i a BsAs y Punta, antes que a Montechiquero.
Los cruceros debían venir a Piriápolis como se había planificado la Terminal de Cruceros Es el único balneario con personalidad de la costa Punta es uno del montón pero ya sabemos cómo trabaja la IMN