La exvicepresidenta Lucía Topolansky se refirió a la controversia que rodeó al presidente Yamandú Orsi por la compra de una camioneta Hyundai Santa Fe. En diálogo con Informativo Sarandí, la dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP) sostuvo que el presidente «es demasiado espontáneo en algunos momentos» y que ese rasgo incidió en el desarrollo del episodio.
Topolansky señaló que la conducción de un cargo de máxima representación exige una distancia respecto del comportamiento individual. «La vida nos exige a veces saber que no solo somos nosotros sino que estamos representando algo, a alguien, a una sociedad y a una institución», expresó, en referencia a la Presidencia de la República. Afirmó que «el presidente es demasiado espontáneo para mí en algunos momentos. Yo lo quiero como persona, porque es transparente. Diría que casi en el 100% de las cosas».
La exsenadora comparó la situación con su propia experiencia, cuando en 2017 asumió la vicepresidencia tras la renuncia de Raúl Sendic. Indicó que en aquel momento su preocupación central era reforzar el funcionamiento institucional y evitar que la ciudadanía descreyera de las instituciones. Recordó que, una vez que un dirigente asume una responsabilidad de ese tipo, «ya no pertenece a la barra» y pasa a representar a la sociedad en su conjunto. “Nosotros sabemos que una vez que un compañero o compañera tiene una responsabilidad así, ya no pertenece a la barra. Pertenece a la sociedad completa: es el presidente de todos los orientales”, sostuvo.
También dijo que la comunicación «es un arte», aunque aclaró que no atribuye la totalidad del episodio a fallas comunicacionales, postura que calificó como un reduccionismo.
La exsenadora señaló al respecto «no todos los pecados son de mala comunicación. Sería muy fácil. Tampoco son buenas las comparaciones. No todos los presidentes de la República son iguales aunque sean de los mismos partidos. No fue igual Batlle que Sanguinetti, ni Lacalle padre que Lacalle hijo. Por tanto, Tabaré y Pepe no son iguales que Yamandú».
Las declaraciones se sumaron a las de otros dirigentes del Frente Amplio cercanos a Orsi. El exintendente de Canelones Marcos Carámbula afirmó que se debió tener mayor certeza en la comunicación y consideró debatible la pertinencia de la compra de un vehículo de alta gama a pocos días de asumir. Por otra parte los legisladores del Frente Amplio se reunieron con el presidente Orsi para expresarle su apoyo.
El episodio se originó cuando se conoció que Orsi pagó la camioneta con un descuento de US$ 25.000 y un automóvil que iba a rifarse en el marco de la campaña electoral. El 3 de junio el presidente convocó a periodistas de cuatro medios a una reunión en la Torre Ejecutiva, acompañado por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el director de la Oficina del Servicio Civil, Sergio Pérez.
En ese encuentro, Orsi detalló que el pago de la Hyundai se compuso de la permuta de dos vehículos más dos transferencias bancarias que sumaron US$ 15.000. Sobre la Renault, sostuvo que se trató de una donación personal al candidato y no al Frente Amplio, en el marco de un acuerdo por el que las contribuciones de campaña quedaron a nombre del comité de Orsi.
Según las explicaciones de los jerarcas, el vehículo no llegó a empadronarse y fue utilizado como premio de una rifa instrumentada a través de la Lotería Uruguaya. Se vendieron 392 bonos a US$ 200 cada uno, con una recaudación de US$ 78.399 rendida ante la Corte Electoral. El sorteo se realizó el 15 de noviembre de 2024 y el número ganador correspondió a un bono que había quedado vacío, por lo que el automóvil permaneció en manos del candidato.
Orsi informó que el 28 de abril de 2025 el comité de campaña volcó al Frente Amplio $ 17 millones, equivalentes al superávit de la campaña, y afirmó que en ese monto estaba comprendido el valor de la Renault. El presidente anunció que donará la camioneta a la ANEP.

