Nacional – Aguada: la final más esperada

Tricolores y aguateros se verán las caras en unas finales que prometen ser de alto voltaje.

Luego de haber sufrido cada uno respectivamente en sus series de semifinales, bolsos y rojiverdes confirmaron las especulaciones de hace meses y se clasificaron para la instancia decisiva de la Liga Uruguaya de Basketball.

Aguada comenzó su camino en estos playoffs, venciendo cómodamente a Biguá con un global de 3-0, pero sin embargo, se topó con un sorpresivo Malvín que lo puso en aprietos luego de ganarle los primeros dos juegos.

Pero la lesión de uno de sus foráneos y pieza clave, Dragan Zekovic, lo debilitó de cara al resto de la llave, situación que el conjunto dirigido por Germán Cortizas aprovechó y de la mano de la jerarquía de sus jugadores, sobretodo de su figura Donald Sims, sumado al crecimiento de otras individualidades y algunos ajustes de parte del entrenador, logró dar vuelta la serie, la cual se selló con un inolvidable quinto partido, que se definió en dos alargues.

Si bien algunos fallos arbitrales polémicos pudieron influir en el desenlace del resultado,  lo cierto es que el aguatero se repuso a una situación que lo tuvo siempre contra las cuerdas y demostró ser un equipo duro de verdad, que luchará por obtener el bicampeonato.

Aunque hoy todo es alegría en la Avenida San Martín, no se debe obviar que Juan Santiso sufrió una luxación expuesta de falange y que Santiago “Pepo” Vidal, quien fue clave en la clasificación, también se retiró dolorido.

Todo indica que llegarán al cotejo del viernes pero sin duda, deberán saber sobrellevar el desgaste que les dejaron los duelos con Malvín, y lograr estar a la altura de la intensidad que va a manejar su rival.

Por su parte, Nacional tuvo una postemporada un tanto menos agitada que la de su contrincante, superando 3-0 con facilidad a un disminuido Hebraica Macabi en cuartos de final, y habiendo vencido 3-1 a Defensor Sporting en semifinales.

Es cierto que el fusionado lo supo complicar, así lo expuso una serie en la cual tres de los cuatro enfrentamientos se definieron sobre el final.

Pero más allá de la paridad, el elenco dirigido por Álvaro Ponce logró cumplir con dos objetivos fundamentales de cara a las finales:

Logró insertar de buena manera a Ernesto Oglivie y a Joao Pereira, sus nuevos extranjeros y definió la llave en menos encuentros que Aguada, lo que lo hará llegar más descansado y con menos desgaste al Antel Arena.

La clave tricolor a lo largo del año y de los playoffs, estuvo en la energía que le aportan absolutamente todos los jugadores de un largo plantel que no depende de individualidades y que destaca tanto en la parte ofensiva como en la defensiva.

A partir del viernes 16 de mayo, 21.15 en el Antel Arena, se medirán el campeón sudamericano y el campeón uruguayo, dos equipos a los cuales ya se les ha hecho costumbre estar en estas instancias, pues el bolso disputó las finales del 2021 y 2023, mientras que el rojiverde lo hizo en 2013, 2017, 2018, 2019, 2020 y 2024, dónde se coronó en cuatro oportunidades.

En cuanto a los antecedentes en postemporada entre ellos, la curiosidad es que se enfrentaron en cinco ocasiones (2018, 2019, 2020, 2022 y 2024) y siempre saldándose con clasificación aguatera, aunque esta será la primera vez que se vean las caras en unas finales.

La presente LUB, los cruzó tres veces, con dos triunfos para Aguada y uno para Nacional, un antecedente que algunos lo pueden interpretar como fundamental y otros desestimarlo de cierta forma, ya que ahora el contexto es totalmente distinto.

James Feldeine vs Donald Sims, los dos mejores jugadores del torneo, extranjeros de renombre como Jamil Wilson y Joao “Maozinha” Pereira, otros que ya fueron campeones como Frank Hassell y Ernesto Oglivie

Álvaro Ponce vs Germán Cortizas, con dos estilos diferentes que les han traído éxitos a cada uno.

Dos hinchadas populares que brindarán un enorme colorido en el mejor estadio de básquetbol del país.

Desde lo previo, una de las finales más esperadas de la historia reciente, con una expectativa de alto nivel de juego, paridad y mucha tensión.

Ojalá que todo transcurra en paz. La mesa está servida.

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