El ministro del Interior, Carlos Negro, solicitó concurrir a la Comisión de Seguimiento Carcelario del Parlamento tras el asesinato en Santiago Vázquez (ex Comcar) de cuatro detenidos, quienes fueron prendidos fuego. La directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, dijo que los hechos fueron protagonizados por dos grupos de presos que rompieron los candados y salieron a enfrentarse con armas cortantes. «Cuando la Policía se entera del incidente y concurre a reprimirlo, con munición no letal y agentes químicos, es frenada con colchones. En ese momento, los habitantes de una de las celdas se repliegan, se encierran en la celda, y las otras personas que estaban enfrentándose tiran un trozo de colchón quemado, que es altamente inflamable. Con eso se prende fuego a los otros colchones y al resto de la celda», relató. En total, fueron nueve los involucrados.
El Ministerio del Interior informó que los fallecidos son Luciano Flores dos Reis, de 23 años; Emanuel Alexander Porcincula, de 27; Yony Francisco Sosa Caballero, de 34; y Walter Javier Ocampo Efraín, de 47. El fuego fue extinguido inicialmente por personal del penal y luego llegó el cuerpo de bomberos.
«Los efectos de la LUC»
El ministro Carlos Negro lamentó la muerte de las cuatro personas y dijo: «Queremos concretar la concurrencia al Parlamento y tratar con urgencia la grave crisis estructural del sistema penitenciario. Esta situación, como hemos dicho, no es nueva». En un mensaje en la red X, señaló que «Uruguay es de los países con mayor tasa de prisionalización en el mundo. A las cárceles saturadas se suman mil nuevos presos cada año. Son 200 millones de dólares anuales que se gastan en establecimientos que no pueden cumplir así con las funciones de rehabilitación».
Negro recordó que en el quinquenio anterior «la tasa de población carcelaria creció casi un 50%, en gran parte por los efectos de la LUC y su filosofía de la prisión como única solución a los problemas de seguridad, según reconoce el gobierno anterior en su Libro Blanco de la Reforma Penitenciaria». Para el jerarca, «es impostergable un diálogo democrático y sincero que conduzca a soluciones definitivas». Posteriormente, en una conferencia de prensa, señaló: «En las cárceles uruguayas hoy ocurren casi todos los delitos que ocurren afuera: estafas, homicidios, abusos sexuales, violencia privada, amenazas. Por lo tanto, hoy la cárcel en Uruguay tampoco inhabilita para cometer delitos, sea adentro o incluso con repercusiones fuera de la cárcel».
El ministro dijo que «hay que apostar a una inyección muy importante de dinero que el Estado uruguayo por sí solo no tiene» para la reforma carcelaria, la cual debe ser «seria». Para esto, apeló a la necesidad de financiamiento de organismos internacionales.
Adelantó que el Ministerio del Interior «va a participar de un diálogo profundo con todos los actores involucrados en el sistema carcelario» y agregó: «Apostamos a que el sistema político haga eco de este reclamo y dé solución a un problema que, si no lo abordamos con la energía que debemos, no va a tener una solución inmediata».
«El sistema debe ser cambiado»
El comisionado parlamentario penitenciario, Juan Miguel Petit, concurrió al ex Comcar tras tomar conocimiento de los hechos. Tras estar varias horas en el lugar, dijo a la prensa que lo acontecido es «una señal más de que el sistema tiene que ser cambiado en su conjunto. Hay que pensar en otro sistema diferente». Petit agregó: «No tenemos que seguir esperando desgracias, ni desgracias aún mayores, para darnos cuenta de que el sistema tiene que cambiar mucho. Requiere recursos, diseño, nuevas instituciones, mecanismos».
Petit describió el módulo 11, donde sucedieron los hechos, como un lugar de «agresividad, con personas que han tenido problemas, aunque de distintos perfiles» e indicó que está superpoblado y con pocos funcionarios. «Ese módulo tiene que ser reestructurado, cerrado o transformado. Es parte de los sectores que hemos señalado siempre que deben ser cambiados radicalmente», agregó.
Para el comisionado parlamentario, el sistema se ha vuelto infi nanciable por la cantidad de presos que hay.


Muy triste . Seguramente habrá. muchas renuncias de autoridades y funcionarios del tema de cárceles.
No es fácil dar recetas para el sistema carcelario En primer lugar deberían estar sólo los que configuran un peligro social En segundo lugar deberia ser de rigor seguir una actividad en forma obligatoria ya sea trabajo o estudio y mostrar resultados