La ciudad paraguaya de Luque será este martes escenario de una de las jornadas más relevantes para la política exterior uruguaya de los últimos años, cuando el presidente Yamandú Orsi reciba formalmente la Presidencia Pro Témpore del Mercosur durante la LXVII Cumbre de Jefes de Estado y Estados Asociados del bloque regional.
La ceremonia, que coincide con la conmemoración del 35.º aniversario de la firma del Tratado de Asunción, marcará el inicio de un semestre que el gobierno uruguayo considera decisivo para consolidar la inserción internacional del Mercosur, avanzar en nuevos acuerdos comerciales y fortalecer los mecanismos de integración regional.
La jornada comenzará a las 9:00 horas con la llegada de los presidentes y jefes de delegación al Centro de Convenciones de la Conmebol, sede elegida para el encuentro regional. Una hora después tendrá lugar el acto conmemorativo por los 35 años del Tratado de Asunción, fundacional del Mercosur, seguido de la apertura oficial a cargo del presidente paraguayo, Santiago Peña, quien concluirá su mandato al frente del bloque.
Posteriormente, el canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano presentará el informe de gestión de la Presidencia Pro Témpore paraguaya, antes de dar paso a las intervenciones de los mandatarios y representantes de los Estados parte e invitados especiales.
La cumbre se desarrolla en un contexto considerado histórico para el bloque, tras la entrada en vigor provisional del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea el pasado 1.º de mayo, un proceso que abre nuevas perspectivas comerciales para los países miembros, pero que también plantea importantes desafíos internos.
Uno de los principales asuntos que deberán resolver los socios fundadores será la distribución interna de las cuotas de exportación previstas en el acuerdo europeo, un tema que Uruguay deberá administrar durante su presidencia semestral.
El canciller Mario Lubetkin, quien este lunes presentó los lineamientos de la futura gestión uruguaya ante el Consejo del Mercado Común, sostuvo que el Mercosur atraviesa «uno de los momentos más trascendentes desde su creación» y reafirmó la vocación aperturista de la política exterior uruguaya.
La estrategia de Uruguay apunta a aprovechar el impulso generado por el acuerdo europeo para avanzar simultáneamente en nuevas negociaciones comerciales con Canadá, Emiratos Árabes Unidos e India, así como iniciar conversaciones con Vietnam y Japón y profundizar los vínculos con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).

Orsi tendrá su primer gran escenario regional
La asunción de la Presidencia Pro Témpore del Mercosur constituye además el primer gran desafío internacional para Yamandú Orsi desde que asumió la Presidencia de la República el pasado 1.º de marzo.
El mandatario uruguayo dispondrá de quince minutos para presentar ante sus pares la visión estratégica que Uruguay pretende imprimir al proceso de integración durante los próximos seis meses.
Se espera que el discurso de Orsi haga especial énfasis en la necesidad de profundizar la apertura internacional del bloque, fortalecer los mecanismos de cooperación regional y avanzar en la modernización institucional del Mercosur.
Asimismo, Uruguay buscará impulsar una agenda vinculada a la innovación tecnológica, la inteligencia artificial aplicada a la educación, la seguridad regional y el fortalecimiento de la integración social y fronteriza.
La cumbre contará con la presencia de los cinco países miembros plenos del Mercosur: Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia.
El presidente argentino Javier Milei y el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva serán dos de las figuras centrales del encuentro, en un contexto regional marcado por profundas diferencias políticas e ideológicas, pero también por la necesidad compartida de fortalecer la inserción internacional del bloque.
Participarán además el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; representantes de Chile, Colombia, Panamá, Perú y Trinidad y Tobago, así como delegaciones de Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán e India. La presencia de representantes europeos y asiáticos refleja precisamente el interés creciente que despierta el Mercosur como plataforma económica y comercial en un escenario global cada vez más competitivo y fragmentado.
Democracia y crisis regionales
Aunque la agenda oficial de la cumbre está centrada en asuntos económicos y comerciales, la situación política regional también estará presente en las deliberaciones.
Durante la reunión este lunes del Consejo del Mercado Común, el canciller Mario Lubetkin expresó la solidaridad del gobierno uruguayo con Venezuela ante la grave crisis humanitaria provocada por los recientes terremotos que afectaron diversas regiones de ese país.
«Quiero expresar la solidaridad de Uruguay con Venezuela ante los devastadores sismos que han afectado de forma crítica diversas regiones de ese país. Lamentamos profundamente las pérdidas de vidas humanas y transmitimos nuestra más sincera condolencia a los familiares de las víctimas, entre los que hay víctimas uruguayas», afirmó el jefe de la diplomacia uruguaya.
Lubetkin manifestó además la disposición de Uruguay a colaborar con la asistencia humanitaria al pueblo venezolano y extendió la solidaridad uruguaya al Estado Plurinacional de Bolivia ante la compleja situación política y social que atraviesa.
«Uruguay confirma la plena vigencia de las instituciones democráticas como condición esencial para el desarrollo de la integración regional, en consonancia con el Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democrático», sostuvo el canciller, quien abogó por el diálogo y la búsqueda de soluciones pacíficas a las crisis regionales.
Otro de los asuntos prioritarios para la futura presidencia uruguaya será la reformulación del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), considerado uno de los principales instrumentos destinados a reducir las asimetrías entre los países miembros.
Uruguay pretende avanzar durante el próximo semestre hacia una segunda generación del FOCEM, con nuevos mecanismos de financiamiento y una mayor capacidad de ejecución de proyectos regionales.
Paralelamente, el gobierno uruguayo buscará revitalizar la agenda social del Mercosur, promoviendo la convocatoria a nuevas cumbres sociales y fortaleciendo los espacios de participación de trabajadores, empresarios y organizaciones de la sociedad civil.
Una presidencia con grandes expectativas
A las 13:00 horas tendrá lugar la ceremonia formal de traspaso de la Presidencia Pro Témpore desde Paraguay a Uruguay, seguida de un breve discurso del presidente Yamandú Orsi en su nueva condición de titular del bloque regional.
El acto culminará con la tradicional fotografía oficial y un almuerzo ofrecido por el presidente Santiago Peña a los jefes de Estado y delegaciones participantes.
Para Uruguay, el semestre que comienza este martes representa una oportunidad excepcional para consolidar su tradicional perfil internacional como promotor del diálogo, la integración y la apertura comercial.
El desafío no será menor: administrar las diferencias internas del Mercosur, impulsar nuevos acuerdos internacionales, avanzar en la implementación del histórico acuerdo con la Unión Europea y contribuir a fortalecer un bloque que, a 35 años de su nacimiento, busca redefinir su papel en un mundo cada vez más complejo e incierto.


El mundo y sus bloques económicos son el límite, no sólo Canadá, Japón y los Emiratos.
No se habla de contactos con el BRICS, del cual Brasil, nuestro compadre en el MercoSur, es socio fundador al igual que China, nuestro principal cliente en las exportaciones. Tampoco se menciona la ASEAN con 11 miembros, como Singapoore el motor industrial asiático y Vietnam y Malasia cunas de producción masiva en tecnología mediática.
Y hay más.
Pero parece que hay un «corral» dentro del cual uno tiene permitido moverse y quizás haya ciertos cucos que «deben» dejarse fuera de él.
Tal vez uno puede equivocarse y sí existen vínculos, pero sucede que si exiten pues no se mencionan…
Si alguien sabe de esto, pues sería bueno que lo comentara, por lo menos para desasnar a quien esto escribe.
Desde ya, gracias.
Disculpas, sí se menciona «la iniciación de conversaciones» con Vietnam.