“Debemos retomar la bandera de la libertad”, opinó el presidente Yamandú Orsi en el encuentro “En Defensa de la Democracia: lucha contra el extremismo”, que encabezó en la sede de Naciones Unidas junto a los presidentes de Chile, Brasil, España y Colombia.
El encuentro se desarrolló en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos. Además de Orsi, participaron los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Chile, Gabriel Boric; Colombia, Gustavo Petro, y España, Pedro Sánchez, entre otros jefes de Estado.
El presidente uruguayo expresó que la iniciativa representa una oportunidad para reafirmar compromisos compartidos, promover soluciones innovadoras y fortalecer la cooperación multilateral en un contexto de incertidumbre global y crecientes amenazas a los valores democráticos.
El mandatario manifestó que el éxito de un gobierno democrático no solo se mide en indicadores económicos, sino en la felicidad de las personas. En este sentido, recordó que el expresidente José Mujica solía decir que lo que caracterizaba a todo el mundo occidental era la disconformidad por lo que es necesario que las democracias sean capaces de resolver los problemas de la gente. Hoy en día, agregó, las sociedades se caracterizan por la disconformidad y además la desesperanza y ese es uno de los desafíos que afronta la democracia, explicó.
En otro orden, Orsi llamó a valorizar y retomar la bandera de la libertad. Relató que las consignas que acompañaron las luchas por la libertad del siglo XIX pasaron a un segundo plano y, reflexionó, “hay que revalorizarlas”. Aquellos principios que dieron valor a las revoluciones latinoamericanas están igual o más vigentes que antes, expresó. “Nos dejamos arrebatar esas banderas”, afirmó. Orsi manifestdó que cada vez “hablamos menos” de estos temas y aseguró que “aquellos principios que movieron las revoluciones latinoamericanas siguen tanto o más vigentes que antes”
«De nada sirve pasar por la vida siendo esclavo de un régimen político, que quizá sea exitoso económicamente, pero que coarta libertades; o siendo esclavo del trabajo excesivo para acceder a más y más cosas, pero careciendo del tiempo para hacer aquello que nos reconforta y nos hace felices», reflexionó.
«En realidad, lo que no tenemos y ahí añoro el poder conversar con Pepe [Mujica], lo que no tenemos es el tiempo de hacer las cosas que antropológicamente debemos hacer para ser felices. Y eso está en la raíz de nuestra concepción democrática, y que abarca, a la izquierda pero también a otros sectores liberales del pensamiento con los que quizás combatimos y peleamos», expresó.

“Orsi presentó el sentir de los uruguayos”
Sobre el discurso de Orsi en la ONU el canciller Mario Lubetkin afirmó que el mismo presentó el “sentir de los uruguayos”. El mensaje, consideró el canciller, marcó con “mucha fuerza” la cuestión de la paz en el mundo, en particular, en Medio Oriente. Agregó que Yamandú Orsi condenó “todo lo que tiene que condenar con la serenidad que tienen los uruguayos” porque Uruguay “sigue al pie de la letra” todas las definiciones de la ONU.
A juicio de Lubetkin, el discurso de Orsi fue una “síntesis” de lo que ha hecho el gobierno en los últimos seis meses. “Fue tan bueno ese discurso. El gobierno de Uruguay sigue al pie de la letra todas las definiciones de las Naciones Unidas. Ese es exactamente el mensaje nuestro”, apuntó Lubetkin este miércoles en entrevista telefónica con Desayunos Informales.
El canciller aseguró que el discurso de Orsi tuvo “muchas repercusiones”, tanto en Uruguay como en las Naciones Unidas.
El discurso del presidente tuvo un tono distinto al que utilizó la bancada de senadores del Frente Amplio, que condena a Israel. El legislador Daniel Caggiani señaló que el contenido de esa declaración fue trabajada con Lubetkin.
Consultado por este tema, Lubetkin señaló: “Lean con tranquilidad el discurso de Orsi. El discurso del presidente Orsi es un discurso que condena todo lo que tiene que condenar, con la serenidad que lo plantean los uruguayos. Hay formas de hacer las intervenciones y la forma de impactar con las definiciones. Y la de ayer, en un contexto en el que no se trata de gritar, sino de transmitir el corazón; las cosas se pueden decir de la forma A, B o C”.
El planteo de que Uruguay sea el anfitrión de negociaciones de paz no es algo nuevo, señaló el canciller. Explicó que, ante un “crecimiento dramático” de conflictos, las palabras de Orsi significan que el país está dispuesto a “dar una mano”.
Lubetkin detalló que durante la estadía en Nueva York, Orsi ha tenido muchos encuentros con empresarios para atraer inversiones. Hubo avances, por ejemplo, con armadores navieros de Grecia, que se habrían mostrado dispuestos a invertir en Uruguay.

