La “Deep Tech” o tecnología profunda abarca áreas como inteligencia artificial avanzada, biotecnología, nuevos materiales, computación cuántica, robótica, semiconductores, energía limpia, microelectrónica, fotónica y ciberseguridad.
Los 400 millones de barriles liberados por la Agencia Internacional de la Energía, de los cuales 92 millones corresponden a 20 países de la Unión Europea, podrían durar unos cinco meses.