/

Medicina alternativa

Terapias alternativas para el bienestar integral

Acupuntura, ayurveda, homeopatía y otras prácticas conviven con la medicina convencional

Las terapias alternativas y complementarias agrupan prácticas, productos y sistemas médicos que no forman parte del canon convencional
Las terapias alternativas y complementarias agrupan prácticas, productos y sistemas médicos que no forman parte del canon convencional

Las terapias alternativas y complementarias agrupan prácticas, productos y sistemas médicos que no forman parte del canon convencional, pero se integran. Su denominador común es el enfoque en el bienestar integral del individuo -físico, mental y energético- y la búsqueda de la causa raíz de la enfermedad. Estas disciplinas incluyen desde sistemas médicos completos, como la naturopatía o el ayurveda, hasta intervenciones específicas como la quiropraxia, el yoga, la meditación, la fitoterapia, el reiki o la acupuntura. 

Dentro del espectro alternativo, las técnicas que vinculan los factores mentales y emocionales con la salud física han logrado el mayor reconocimiento en entornos clínicos. Métodos como la biorretroalimentación, la visualización guiada, la hipnoterapia, la meditación y las técnicas de relajación se utilizan hoy en hospitales para el manejo del dolor crónico, la enfermedad coronaria, las cefaleas, el insomnio, los síntomas de la menopausia y como apoyo durante el parto. Estas prácticas también ayudan a pacientes oncológicos a sobrellevar los síntomas relacionados con la enfermedad y los tratamientos, y se emplean en la preparación prequirúrgica. La meditación, en particular, ha mostrado efectos favorables sobre la actividad cerebral asociada a la claridad mental. 

Dentro del espectro alternativo, las técnicas que vinculan los factores mentales y emocionales con la salud física han logrado el mayor reconocimiento en entornos clínicos
Dentro del espectro alternativo, las técnicas que vinculan los factores mentales y emocionales con la salud física han logrado el mayor reconocimiento en entornos clínicos

La acupuntura, proveniente de la medicina tradicional china (MTC), es la técnica de medicina alternativa y complementaria más aceptada en los países occidentales. Consiste en la estimulación de puntos específicos del cuerpo mediante la inserción de agujas muy finas en la piel y tejidos subyacentes.

Se cree que esta estimulación restablece el flujo del qi -la fuerza vital- a lo largo de los meridianos energéticos, corrigiendo desequilibrios entre el yin y el yang. Esta técnica no es dolorosa, aunque puede producir hormigueo. Se utiliza principalmente para el dolor lumbar crónico, la artrosis de rodilla, la migraña, las náuseas posquirúrgicas, la fatiga relacionada con el cáncer, síntomas menopáusicos, infertilidad femenina (como complemento) y prostatitis crónica. 

El ayurveda sostiene que la enfermedad surge del desequilibrio de la fuerza vital (prana), determinado por la relación entre tres cualidades corporales o doshas: vata, pitta y kapha. El tratamiento, adaptado a cada persona, combina dietas, plantas, masajes, meditación, yoga y técnicas de purificación interna como enemas o lavados nasales. Se ha estudiado en rinitis alérgica, trastornos de salud mental, afecciones neurológicas, dolor, artritis y diabetes. La alta calidad investigadora es difícil de alcanzar en sistemas holísticos. 

Por otra parte, la homeopatía postula que una sustancia que a grandes dosis causa una enfermedad puede curarla en dosis ínfimas. Los remedios se obtienen por disolución repetida de extractos animales, vegetales o minerales. Hasta el punto de que muchos no contienen ninguna molécula detectable de la sustancia original.

Asimismo, la quiropraxia se centra en la relación entre la estructura de la columna y la función del sistema nervioso. Su principal método es la manipulación vertebral. Algunos quiroprácticos añaden un enfoque energético, buscando corregir desalineaciones para restablecer el flujo de energía vital. Las guías médicas convencionales la incluyen como opción terapéutica cuando persisten las molestias pese a las medidas personales. Está contraindicada en osteoporosis, síntomas de neuropatía, cirugía espinal previa, ictus o trastornos vasculares.

Las terapias biológicas emplean sustancias naturales como fitoterapia, suplementos dietéticos, quelación y dietas especializadas. La dieta cetogénica, macrobiótica, Ornish o paleo tienen defensores, pero sus riesgos incluyen deficiencias nutricionales, pérdida de masa muscular. En el caso de la paleo, posible aumento del riesgo coronario por el consumo elevado de grasas y proteínas. Las terapias energéticas (reiki, toque terapéutico, imanes, qi gong) se basan en el concepto de biocampos o fuerza vital universal. 

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Pura Vida