Un tribunal argentino la encuentra culpable de defraudación al Estado, pero la absuelve del delito de asociación ilícita. La condena es apelable y sus fueros como vicepresidenta la protegen de la prisión.
El 17 de noviembre la Brigada Departamental Antidrogas de Maldonado recibió una denuncia anónima sobre la existencia de una boca de venta de sustancia estupefaciente en una casa ubicada en Álvaro Figueredo en la ciudad de Pan de Azúcar.