La firma dejó a 40 trabajadores en el limbo tras un cierre repentino; la embajada afirmó que no tiene datos de la empresa ni contacto alguno desde su instalación en Uruguay.
El jefe de Gabinete evitó dar precisiones sobre los viajes y propiedades “porque hay una investigación judicial en curso”; dijo que el vuelo a Punta del Este no fue una dádiva.